A menos de un mes de realizada la consulta interna del Pacto Histórico en Colombia, la euforia de los primeros resultados en Nariño ha dado paso a una tormenta política que pone en entredicho la viabilidad de la lista del movimiento en este departamento. Lo que se vendió como un ejercicio democrático ejemplar hoy está marcado por tensiones internas, denuncias públicas, falta de respaldo institucional y cuestionamientos éticos que encienden las alarmas en el único departamento del país gobernado por el Pacto.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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