El 12,48% de las solicitudes de préstamos durante el año anterior se realizaron en Bogotá

Si bien miles de personas todos los años en Colombia solicitan préstamos, sin lugar a dudas que hay ciertas ciudades en las que hay más solicitudes que en otras, y también los solicitantes tienen ciertas características, o se dedican a un sector económico en particular. Por ejemplo, según el Registro Único Empresarial y Social (Rues) en Colombia hubo, hasta el año 2019, más de 1,5 millones de empresas que se encontraban registradas, y el detalle más sorprendente es que de ese total, más del 97% eran microempresas.

Ahora bien, si se busca la relación entre lo dicho anteriormente respecto de los micronegocios en Colombia y el otorgamiento de créditos, es este el momento de decir que fue Bogotá una de las ciudades con más demanda de créditos el año pasado (en el ranking se puede encontrar a otras tales como Barranquilla, Cali, etc.), ubicándose a nivel nacional en un 12,48% del total. Lo más sorprendente es que muchos de esos créditos fueron justamente solicitados por negocios muy pequeños, que tuvieron necesidades financieras para poder subsistir.

De esta manera, se puede ver con suma claridad que no fueron pocas las personas que realizaron a los bancos o financieras, una demanda de una contribución financiera para adquirir distintos bienes o bien, para supervivencia en sus pequeños negocios, situaciones que según el caso en particular pueden ser más que distantes una de otra. Esto se suma a que muchas otras personas físicas, por su situación económica, también tuvieron que recurrir a préstamos para tener acceso a muchas cosas que son necesarias para su vida cotidiana tales como vehículos para movilidad, educación de hijos, urgencias, imprevistos, festejos de cumpleaños, entre otras cosas, según la posición de cada familia.

Si bien hay muchas cosas que preocupan a los analistas en finanzas con estos resultados producto de encuestas, una de las primeras es que de la totalidad de créditos otorgados en muchas ciudades como es el caso de Bogotá, casi el 6% tuvo que acudir al mercado informal de créditos, que en el mejor de los casos se trata de microfinancieras, para ir al peor de los casos, que se trata a veces de operaciones conocidas como gota a gota, que terminan en engaños o fraudes, según opiniones de usuarios. Por otro lado, cuando el crédito lo solicita una microempresa, la preocupación se dirige directamente a que no se trata de dinero que vaya a ser destinado a inversiones, innovación, crecimiento o expansión, es decir, se trata de capital destinado únicamente al pago de gastos corrientes o de obligaciones en el corto plazo.

Los especialistas de instituciones tales como Banca de Oportunidades, Superintendencia Financiera de Colombia o de Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF), se encuentran por un lado un poco conformes con la cantidad de créditos que en el 2019 fueron aprobados del total solicitados, toda vez que casi un 90% de los usuarios pudieron aplicar correctamente y recibir el dinero que precisaban. Pero al mismo tiempo, están un tanto preocupados por la falta de cultura financiera que hay en muchas personas, principalmente en los microempresarios, ya que estos últimos (en casi un 42%), expresan que para ellos no es necesario para crecer, cuando en muchos casos sí lo es, porque permite invertir pensando en el largo plazo.

En resumidas cuentas, los analistas entienden que con buenos créditos, con inversiones, con asistencia por parte del Gobierno, con incentivo del sector privado, entre muchas otras medidas, sin lugar a dudas que Colombia para el 2021 va a poder volver a tener crecimiento, luego de un año tan difícil como el 2020, en donde el coronavirus afectó a todos los sectores. De hecho, se estima que para el año próximo podrá haber tasas de expansión que pueden llegar a ser desde el 3% hasta un 7%, para los más optimistas.

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