El chef nariñense, Aníbal Criollo, es portador de una cultura ancestral que plasma en cada uno de los platos que se sirven en su restaurante ubicado en la Laguna de la Cocha, escenario que ha utilizado para expresar la relación de sus alimentos y de los indígenas con la madre tierra. Descendiente de los indígenas Quillacinga, este chef nariñense está convencido que el comer abre la posibilidad a un espacio donde se gestan relaciones estrechas con amigos, cocineros, la naturaleza y con uno mismo. “Es un asunto espiritual que llega al alma” diría Aníbal Criollo.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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