No conozco personalmente a Oscar Seidel, nuestra amistad deviene de nuestro interés común por el Pacífico; él, desde sus entrañas, ya que por cuna y sangre viene de ancestros tumaqueños, lo cual se avizora con sus sentidos escritos a través de las redes sociales y con sus libros; por mi parte, mi experiencia por casi dos años viviendo en el Pacífico nariñense, recorriendo los 12 municipios que lo conforman, me indujeron a escribir una serie de relatos y unas notas tratando de visibilizar lo oculto y de contextualizar lo que los parcializados medios de comunicación muestran al común de los colombianos. El Pacifico nos une, e hijos de nuestro tiempo, las redes sociales nos han acercado para forjar una amistad desde la palabra y el sentimiento social por un territorio ancestralmente olvidado.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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