El único testigo presencial que dejó constancia escrita de lo sucedido en la taciturna y parroquial Santafé de Bogotá, hace exactamente 334 años, fue el sacerdote jesuita Pedro de Mercado (Riobamba, Ecuador, 1620 – Bogotá Colombia, 1701), acontecimiento conocido desde entonces como “la época del ruido”, haciendo alusión al estremecedor acontecimiento que despertó de su letargo a todos los habitantes de la ciudad y de las poblaciones circunvecinas, incluido el presidente de la real audiencia, el limeño Gil de Cabrera y Dávalos, de quien dice Jackson (1978) “durmió la Colonia un sueño sepulcral, sin recibir impulso, ni gemir tampoco bajo la presión de la tiranía”.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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