La costa pacifica nariñense, particularmente Tumaco, paradójicamente, al tiempo que es una de las zonas más ricas de Colombia, es una de las más abandonadas por los gobiernos de turno, tanto los departamentales como los nacionales. Esta región bañada por ocho cuencas hidrográficas ha visto pasar por sus trochas a medio hacer una multiplicidad de programas gubernamentales de sustitución de cultivos, los cuales, diezmados por la escasa o nula confianza en un Gobierno Nacional ambivalente sobre la materia y caracterizado por incumplimientos sistemáticos, ha conducido a que Tumaco, para el año 2020 fuese el segundo municipio con más cultivos declarados de uso ilícito en el país solamente superado por Tibú, Norte de Santander.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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