La soledad del Sur

 Por: Nixon Benavides

 

Éste es apenas un pedazo

de nuestras largas noches…

Un pedazo de ese Sur,

que es grande y es eterno.

 

Mi voz

es una gota

en un mar de recuerdos…

 

 

Somos hijos de las noches mestizas del Guáitara y el Juanambú, hijos de la tierra del Chambú. De nubes verdes y noches de Boca grande, Pueblo condenado al olvido, pero mágico.

…En 1905, cuando Nariño apenas nacía como Departamento. El ingeniero Fortunato Pereira Gamba, recibió en Bogotá la visita de Don Julián Bucheli, el primer gobernador de Nariño. De esa conversación se destaca la exposición que Bucheli hacía en ese momento de las necesidades del departamento; un plan de vías de comunicación, instrucción pública, la creación de la facultad de matemáticas e ingeniería de la Universidad de Nariño, una vía de comunicación ferroviaria, que uniría a Pasto con Tumaco y la apertura de la vía Pasto – Mocoa. Lo curioso, lo doloroso es que 118 años después, las necesidades siguen siendo casi las mismas.

Entender el pasado, es una forma para construir futuro. Mas de doscientos años de vida republicana han pasado. Nariño nació para el concierto nacional como una forma de mitigar la perdida de Panamá, por ello, hasta el nombre de nuestro departamento fue una manera de “reivindicarse” con el resto del País, pero al país, le ha faltado reivindicarse con Nariño.

La actual crisis, solo pone en evidencia la soledad del sur, una soledad que es histórica, sin embargo, es necesario hacer de la crisis, también una oportunidad. En palabras de Churchill se leería “un optimista ve una oportunidad en toda calamidad, un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad”, Esta, debe ser nuestra oportunidad, esta debe ser la era de los mega-proyectos y de los viejos sueños cumplidos.

Las vías no pueden ser solo corredores vehiculares, ni la panamericana solo el paso hacia la América del Sur, se debe permitir de la mano de la agroindustrializacion el desarrollo de toda la región.

Nariño necesita ser pensado no solo con las problemáticas históricas, sino con las nuevas realidades y los nuevos desafíos que como departamento tenemos. Urge Establecer una mesa técnica de dialogo Binacional (Colombia-Ecuador) que permitan Acuerdos binacionales a corto, mediano y largo plazo para hacer de la frontera un foco de desarrollo, de intercambio comercial y no solo un escenario donde convergen múltiples problemáticas.

Se requiere financiar proyectos piloto de nuevos productos agropecuarios, dado la baja diversificación de la producción y el casi nulo valor agregado a la misma. Así mismo, se debe establecer los mecanismos legales para la creación de Zonas Francas en el territorio que permitan dinamizar la economía y aprovechar de mejor manera nuestra ubicación geográfica y por supuesto, habilitar el puerto de Tumaco, no solo como puerto pesquero, sino como un verdadero puerto marítimo que permita el desarrollo de la región y del país.

El campo debe ser una economía sostenible y rentable, y no una forma de arriesgar el poco patrimonio de nuestra gente.

Por ello, es importante exhortar al gobierno nacional y por sobre todo a su ministerio de Agricultura a contemplar la creación de un nuevo CONPES Agropecuario para Nariño, que se ajuste a las nuevas realidades, las nuevas dinámicas, sin desconocer los problemas históricos que ha tenido el departamento. Que se constituya en una verdadera política Agropecuaria y plante estrategias para el desarrollo del Departamento.

Solo así, podríamos soñar con dejar atrás una soledad que alcanza ya más de cien años, porque al igual que las criaturas de Cien años de soledad, seguimos esperando una oportunidad sobre la tierra…

La soledad del Sur

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