Nariño sin combustible: un problema social.

El combustible está tomando un lugar demasiado importante en nuestra sociedad nariñense, pues de una u otra forma incide en la movilidad.  Al ser Nariño un departamento fronterizo, contamos con un precio más cómodo y justo de la gasolina, que ronda los seis mil pesos, hasta ahí todo marchaba bien. El meollo del asunto, es que desde hace algunos meses, en algunos municipios del departamento no hay gasolina regularmente, pues a final de mes, ya no hay el preciado combustible.

La situación se  está tornando insostenible, mes tras mes, la ciudadanía tiene que recurrir a hacer enormes filas para lograr comprar el combustible para sus vehículos, lo que afecta no solo a los particulares, sino también al transporte público, como los taxis y buses.  La problemática se está robusteciendo, pues anteriormente era hasta final de mes, que se percibía la escasez. Sin embargo, cada vez aumenta el lapso de la exigüidad,  por ejemplo este mes, a la fecha del 20 de octubre ya escaseaba el carburante.  En las estaciones, los gerentes decían que habría gasolina para el 3 de noviembre, en otras mencionaban que antes del 5 no habría el combustible. Lo anterior significa que cerca de la mitad del mes, la población pastusa no va a tener la libertad de aprovisionar sus vehículos.

Desde el mes de Julio, se vienen haciendo denuncias de irregularidades con respecto a falta de gasolina para la región, variables como: la venta de gasolina para actividades ilícitas (narcotráfico) y el transporte de agua en lugar de combustible, han llevado la crisis hasta el punto del total desabastecimiento. Lo que implica el transporte de agua, en lugar de gasolina, es que parte del cupo que le corresponde a nuestro departamento, se revenda en otros departamentos, donde le precio es mucho más ventajoso que en Nariño y permitiendo que algunos distribuidores del combustible en el departamento obtengan grandes ganancias. El señor alcalde de Pasto,  debería tomar medidas de control efectivas para que esto siga sucediendo, aunque no creo que lo haga, pues no puede ir en contra de sus intereses y el de sus colegas, pues el gremio se lo reprocharía de por vida. 

El alcalde y el gobernador no han hecho mucho para remediar la situación, los congresistas que tenemos, tampoco les ha interesado el tema. Esta semana el gobernador de Nariño pidió que se aumente el cupo para el departamento, lo que solucionaría provisionalmente  la situación, pero no la arregla de fondo, pues el aumento del cupo seguiría enriqueciendo a quienes están en medio del negocio y seguramente las estaciones de servicio seguirían desabasteciéndose.

La ciudadanía lo ha manifestado, en la redes sociales, en la plaza pública, incluso los taxistas en esta semana hicieron protestas. Quieren soluciones inmediatas y duraderas, pues no se puede seguir tolerando que la gasolina que es para nuestro departamento, se venda en otros y enriquezca a unos pocos,  mientras los pastusos tienen que pagar más por un servicio de taxi, o tienen que guardar sus vehículos porque no hay con que ponerlos a marchar. Es hora de hacernos respetar, de salir a protestar, no queremos más paños de agua tibia, sino soluciones reales y concisas, antes eran las vías, ahora es la gasolina.  ¿De qué nos sirve que ahora tengamos vías en mejor estado, si ya no tenemos la gasolina para movilizarnos?

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