En los últimos cuatro meses en Nariño el conflicto armado ha dado pasos silenciosos pero contundentes, especialmente en aquellas zonas donde alguna vez operó las FARC y que hoy son motivo de disputa entre diferentes organizaciones como el ELN, bandas delincuenciales al servicio del narcotráfico y grupos armados ilegales pos desmovilización que de no ser controlados condenan a poblaciones negras, indígenas y campesinas a repetir el, hasta ahora interminable, circulo vicioso de la violencia en nuestro país.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
Desde $20.000 COP el día




