¿Por qué Pasto no puede tener su propio programa de inglés gratuito?

Fotografía: Diego Mauricio Rodríguez

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Bogotá abrió 10.000 cupos para capacitar gratuitamente a sus ciudadanos en inglés. La experiencia plantea una oportunidad para Pasto: crear una estrategia local que forme talento bilingüe y lo conecte con empleos, turismo, tecnología y mercados internacionales.

Mientras miles de personas buscan mejorar su hoja de vida para conseguir una oportunidad laboral, Bogotá decidió convertir el inglés en una herramienta de política pública.

La Alcaldía de la capital abrió este mes 10.000 cupos gratuitos del programa Yes, Bogotá, una estrategia liderada por la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico en alianza con el Centro Colombo Americano y los Fondos de Desarrollo Local. La tercera convocatoria cerró este lunes 24 de agosto de 2026.

La pregunta que deja esta experiencia para el sur del país es inevitable: ¿por qué Pasto no podría construir su propio “Yes, Pasto”?

No se trata simplemente de financiar cursos de inglés. La propuesta de Bogotá tiene un elemento especialmente importante: relaciona el aprendizaje de una segunda lengua con la empleabilidad.

Los beneficiarios reciben una formación de 160 horas, completamente virtual, que combina actividades sincrónicas y asincrónicas. Para esta convocatoria se exigió ser mayor de edad, residir en Bogotá y acreditar un nivel mínimo A2. El proceso permite avanzar desde B1 y contempla formación hasta niveles superiores.

Pero el programa va más allá de las clases.

Los participantes también pueden acceder a clubes de conversación laboral, talleres de emprendimiento, simulaciones de entrevistas en inglés, ferias de empleo y actividades con expertos en desarrollo profesional. Es decir, el idioma funciona como una herramienta para acercar a las personas al mercado laboral.

Una idea que Pasto podría adaptar

Pasto podría estudiar una estrategia semejante.

La ciudad cuenta con universidades, instituciones de formación, docentes de idiomas, población universitaria y una economía que necesita encontrar nuevas fuentes de empleo e ingresos. A ello se suma su potencial turístico, cultural, gastronómico y tecnológico.

Un programa municipal de bilingüismo podría concentrarse precisamente en esos sectores.

La formación en inglés podría dirigirse inicialmente a jóvenes que buscan su primer empleo, estudiantes universitarios, trabajadores del turismo, emprendedores, comerciantes, profesionales, población desempleada y personas interesadas en empleos remotos.

La experiencia reciente demuestra, además, que Pasto ya tiene capacidad para construir alianzas alrededor de programas de formación.

En mayo de 2026, por ejemplo, la Alcaldía de Pasto apoyó la implementación de Talento Tech, junto al Ministerio TIC y la Universidad Tecnológica de Pereira. Más de 130 personas participaron gratuitamente en procesos de formación en inteligencia artificial, analítica de datos y programación. La propia Administración Municipal presentó esta estrategia como una herramienta para fortalecer competencias y ampliar oportunidades de empleabilidad.

También este año el municipio desarrolló ExpoPiemsa, iniciativa que acercó a estudiantes de Pasto a cerca de 40 instituciones de formación para el trabajo, entre cuya oferta se encontraban programas relacionados con lenguas extranjeras.

Y la Alcaldía adelanta otras estrategias de formación gratuita. La llegada de nuevos programas de educación superior a la Comuna 10, mediante una alianza con el Tecnológico de Antioquia, beneficia a cientos de estudiantes y hace parte de una política orientada a acercar oportunidades educativas a diferentes sectores de la ciudad.

Es decir, Pasto no tendría que comenzar desde cero.

Inglés para generar ingresos

La discusión sobre bilingüismo también debería cambiar.

Durante años aprender inglés fue entendido principalmente como un complemento académico. La transformación digital convirtió esa competencia en una herramienta económica.

Una persona que pueda comunicarse en inglés amplía sus posibilidades de acceder a determinadas ofertas laborales, trabajar con empresas de otras ciudades o países, prestar servicios remotamente y participar en sectores vinculados con tecnología, turismo y servicios.

Bogotá precisamente presenta Yes, Bogotá como una estrategia para fortalecer el talento que requieren sectores como BPO, gastronomía y turismo, tecnología y audiovisuales.

En Pasto esa discusión tiene un componente adicional.

La ciudad busca fortalecer el turismo alrededor de activos como el Carnaval de Negros y Blancos, su gastronomía, patrimonio y cercanía con otros destinos del departamento. Mejorar las competencias en inglés de quienes trabajan en hoteles, restaurantes, agencias, transporte, comercio y actividades culturales también puede contribuir a mejorar la experiencia del visitante extranjero.

Pero la apuesta podría ser todavía más ambiciosa: formar talento para que desde Pasto pueda trabajar para el mundo.

¿Cómo podría funcionar “Yes, Pasto”?

Una eventual estrategia municipal podría construirse mediante una alianza entre la Alcaldía de Pasto, universidades, instituciones especializadas en idiomas, SENA, Cámara de Comercio y empresas interesadas en contratar talento bilingüe.

El modelo podría comenzar con una primera cohorte de varios cientos o miles de ciudadanos y establecer una meta concreta de formación y certificación.

La virtualidad permitiría ampliar cobertura y disminuir costos.

Pero debería existir una condición fundamental: que el programa no termine únicamente entregando certificados.

La formación tendría que estar acompañada de clubes de conversación, preparación de hojas de vida en inglés, simulaciones de entrevistas, formación para trabajo remoto, conexión con plataformas digitales y ruedas de empleo con empresas que requieran personal bilingüe.

Así, el indicador de éxito no sería solamente cuántas personas terminaron el curso, sino cuántas lograron mejorar sus ingresos o acceder a una oportunidad laboral gracias a las nuevas competencias adquiridas.

De mirar experiencias a construirlas

Bogotá ya ensaya ese camino. Entre marzo y julio de 2026, Yes, Bogotá había certificado cerca de 1.764 participantes y ahora abrió una nueva convocatoria para 10.000 ciudadanos.

Pasto puede observar esa experiencia, estudiar sus costos, resultados y metodología y construir un modelo adaptado a su realidad.

La ciudad ya ha demostrado que puede articularse con el Gobierno Nacional, universidades y otras instituciones para ofrecer formación gratuita en tecnología y educación superior.

El siguiente paso podría ser convertir el bilingüismo en otra de esas apuestas.

Porque en una ciudad donde miles de jóvenes buscan oportunidades laborales, aprender inglés gratuitamente no debería verse solamente como una oportunidad educativa: podría convertirse en una política de desarrollo económico.

La experiencia de Bogotá deja entonces una pregunta sobre la mesa para la Alcaldía, el sector educativo y empresarial de Pasto:

si Bogotá puede ofrecer 10.000 cupos gratuitos para aprender inglés y conectarlos con oportunidades de empleo, ¿por qué Pasto no puede comenzar a construir su propia alternativa?

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