Un caso de violencia sexual se presentó en las calles de la Ciudad de Pasto.

La vida de las mujeres transcurre entre un sinnúmero de injusticias que se reflejan en las condiciones de desigualdad e inseguridad que se viven en la sociedad colombiana. Las calles de la ciudad de Pasto son las testigos de cómo la injusticia y los elementos patriarcales de la sociedad afectan de manera directa en la integridad de las mujeres. El fin de semana pasado, Pagina 10 publicó un vídeo donde una mujer de 25 años de edad cuenta públicamente que en marzo del presente año, en la calle 20 con carrera 23, inmediaciones del Barrio Las Cuadras, después de salir de su lugar de trabajo, fue abordada por un hombre de aspecto normal, que la obligó a seguir caminando sin dirección determinada y agachada la cabeza para no tener claridad sobre los lugares a donde estaba siendo conducida.

Al respaldo del Colegio Pedagógico, el victimario, acompañado de dos hombres más, empezó a tocarla con fuerza y violencia y la accedieron carnalmente. En el lugar, de acuerdo a la versión de la víctima, ella pudo ver con claridad que los hombres lucían como cualquier ciudadano del común y que por su expresión parecían estar bajo el efecto de sustancias psicoactivas. “No tenían acento extranjero, era evidente que eran personas de nuestra ciudad y por su forma de hablar y comunicarse entre sí, se notaba que esto no era algo nuevo para ellos, se notaba que era algo que hacían todo el tiempo” señala la víctima.

Ahora como víctima, la mujer afirma que entiende el temor y la negación que se generan inmediatamente después de vivir en carne propia un caso de estos, por lo cual, fue hasta el día siguiente que las autoridades fueron notificadas de la violación y ese mismo día fue atendida en el hospital donde le fue realizado el protocolo que para estos casos se utiliza. Desde ese momento,  el proceso está en curso y abierto mientras los agentes de la Fiscalía hacen la respectiva investigación.

La falta de capacitación  para llevar a cabo estos protocolos, la falta de comunicación entre los entes encargados, la confusión generada en los procesos, sumado a la falta de funcionalidad de las cámaras de seguridad ubicadas en el trayecto por donde la víctima fue conducida, son elementos presentes en este caso  que recaen además, en la revictimización y reafirman que la sociedad no brinda garantías para la seguridad, vida e integridad de las mujeres.

Sobre las calles de nuestra ciudad, lamentablemente sucedió algo completamente doloroso que no podemos ignóralo. Conocer este caso, los detalles, el lugar y la forma en que estas personas están operando sirve para alertar a las posibles víctimas y también a la ciudadanía para que estén más atentos a cualquier situación, señala la víctima. “Debemos recordar que estos no es cuestión de lugar, de estrato o género, simplemente es algo que le puede suceder a cualquiera y el hecho de que no lo veamos de cerca no quiere decir que no esté pasando” dijo finalmente.

Comentarios

Comentarios