Ingemar López y su hermano Ademir López crearon hace seis meses Mayoral Coffee, una empresa familiar que controla el proceso desde el cultivo hasta la comercialización. Su café alcanza 85 puntos en taza y busca abrirse espacio en el mercado nacional.
Del cultivo en las montañas de Buesaco a una taza de café de especialidad. Ese es el camino que comenzaron a recorrer Ingemar López y su hermano Ademir López con Mayoral Coffee, un emprendimiento familiar nariñense dedicado a producir y comercializar café.
Aunque la empresa tiene apenas seis meses, detrás de su producto existe un proceso que comienza directamente en el campo. La familia cultiva el café en el municipio de Buesaco, Nariño, y posteriormente desarrolla su transformación para comercializarlo en diferentes lugares del país.
“Junto con mi hermano decidimos montar la infraestructura de la empresa. Nosotros cultivamos el café en Huesaco y lo comercializamos en todo el país”, explicó Ingemar López.
Su apuesta está concentrada en el café de especialidad. El producto presentado por Mayoral Coffee alcanza, según López, 85 puntos en taza y utiliza un proceso de beneficio natural.
Después de la cosecha, el café pasa por una fermentación de 72 horas. Posteriormente se seca al sol en camas africanas durante un periodo que puede oscilar entre 21 y 31 días. Finalmente llega la etapa de maquila, que comprende trillado, tostión, empaque, etiquetado y comercialización.
Café extraído en frío durante 24 horas
Para su participación en la feria realizada en el Centro de Eventos Andino, Mayoral Coffee decidió ir un poco más allá de ofrecer el producto empacado y llevó una preparación especial para que los visitantes pudieran conocer otras posibilidades del café nariñense.
Se trata de una extracción en frío durante 24 horas, mediante la cual buscan destacar los diferentes atributos presentes en el grano.
De acuerdo con López, en la bebida pueden percibirse notas cítricas y sabores asociados al chocolate, caramelo, cacao y miel. La fermentación también aporta notas que él describe como similares al vino.
Ingemar hace una precisión: no se trata de un café infusionado ni contiene ingredientes añadidos. La bebida es elaborada únicamente con café, y los sabores percibidos corresponden a las características desarrolladas durante su producción y procesamiento.
Una vitrina para comenzar a crecer
Para una empresa con apenas seis meses de funcionamiento, participar en una feria de esta dimensión representa también la posibilidad de darse a conocer.
“La feria es una vitrina muy importante. Tratamos de que la gente conozca nuestro café, pueda degustarlo y conozca un poquito más de café”, señaló.
La respuesta, asegura, ha sido positiva. Los visitantes han probado la preparación, conocido el producto y realizado compras durante las jornadas.
Pero Mayoral Coffee nació, ante todo, de un gusto compartido entre dos hermanos.
“A mi hermano y a mí nos gusta muchísimo el café. Traemos algo que nos gusta a nosotros y queremos que las demás personas también lo prueben”, afirmó.
Así, desde Buesaco comienza a abrirse camino una nueva marca familiar que busca transformar el café que cultiva en su propia tierra en un producto de especialidad capaz de llegar a consumidores de todo el país.




