Desde que en Colombia se abrió la posibilidad de negociar y construir la paz, con inclusión e igualdad social, los y las jóvenes del país nos hemos aferrado a esa esperanza. Hemos acompañado todos los procesos de diálogo, hemos marchado pacíficamente, hemos usado las redes para hacer campañas defendiendo nuestro deseo de tener un país mejor. El paro nacional del 21 de noviembre de 2019 fue una muestra de nuestra fuerza y de nuestro compromiso de trabajar incansablemente por el país que queremos y que nos merecemos. Nos sentamos con el gobierno en la conversación nacional con la misma esperanza; participamos activa, disciplinada y respetuosamente. Con la misma disciplina y respeto esperamos la respuesta del gobierno.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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