El fenómeno climático denominado El Niño es una variación de la relación entre el océano y la atmósfera en la zona del Pacífico tropical – adyacente a la costa pacífica de Colombia, Ecuador, Perú y Chile, cuya intensidad afecta el clima de estos países y del planeta en general; aunque no hay un periodo de tiempo o ciclo exactamente definido para su aparición, se ha observado por décadas que su llegada es recurrente en periodos que van desde los dos hasta los siete años (CIIFEN, 2026). De su advenimiento, comportamiento y las consecuencias para la humanidad conocen las agencias científicas internacionales, los gobiernos, la academia y, muy particularmente las entidades relacionadas con los sectores eléctrico, agrícola, hidrológico, meteorológico y medio ambiental. En este documento se plantea el surgimiento de la paradoja de un sistema robusto que se encuentra al borde del colapso, puesto que después de 34 años de fortalecimiento del sector y experiencia acumulada enfrentando este fenómeno cíclico, para el “Super Niño” 2026-2027 las señales del gobierno y de expertos del sector energético alertan sobre la posibilidad de repetir la historia del apagón ocasionado por El Niño 1992-1993, lo cual, evidencia una baja capacidad de respuesta institucional ante este fenómeno climático. A continuación, se presentan algunas similitudes y diferencias de los dos escenarios que podrían ayudar a explicar en parte el porqué de esta paradoja.
Haciendo un paralelo entre la crisis de 1992 y el “Super Niño” 2026-2027 se observan algunas similitudes críticas, que, si bien no coinciden en valores absolutos, sí reflejan convergencias en los dos escenarios, las cuales, se pueden observar a partir de proyecciones y datos de XM (2026)[1]: los niveles críticos de los embalses, que para diciembre de este año llegarían a tan solo 20,69% de su capacidad de almacenamiento; el déficit de la oferta, es decir, en Colombia se está consumiendo más energía de la que efectivamente se puede producir como se evidenció los días 8 y 17 de julio de 2026, cuando se consumieron a nivel nacional más de 262 GWh diarios, exigiendo un 10% adicional a la capacidad de producción de energía firme disponible en el sistema, la cual, es de 238 GWh/día; alta dependencia de la generación hidráulica, la capacidad efectiva neta por tipo de generación para el 23 de julio de 2026 reporta un 60.94% para plantas hidráulicas, 10.40 % para plantas solares y 28.65% para plantas térmicas.
No obstante la similitud de escenarios técnicos críticos – de los cuales parece estar tomando atenta nota el gobierno entrante, las buenas noticias en el actual escenario surgen a partir del nombramiento de la ingeniera María Nohemí Arboleda como Ministra de Minas y Energía para el periodo 2026- 2030, quien por su formación profesional y experiencia laboral de más de dos décadas operando el Sistema Interconectado Nacional (SIN) y administrando el Mercado de Energía Mayorista (MEM) aparece como la funcionaria más idónea para dar respuesta a la crisis; su nombramiento genera en los actores del ecosistema energético el optimismo necesario para enfrentar y alejar el fantasma del apagón. Para ello, la Ingeniera Arboleda tiene como reto inmediato superar las barreras políticas y regulatorias planteando una estrategia integral que armonice la dimensión técnica – la cual conoce muy bien, con la política – donde está incursionando, y que le permita emitir medidas urgentes tales como: ahorro energético a nivel nacional, gestión financiera para pagar la deuda con el sector, ajustes regulatorios (reorganizar la CREG[2]), inversiones en infraestructura y recuperación de la confianza y la comunicación en doble vía con los agentes del mercado, quienes sintieron estos cuatro años la barrera de un gobierno con discurso predominantemente ambientalista y restrictivo con el sector. Parece que la consigna del gobierno entrante para dar respuesta institucional efectiva es: para un Super Niño, una Super ministra.
Complicando la situación en el escenario del “Super Niño” 2026-2027, emergen aspectos novedosos diferentes a El Niño 1992-1993 que incrementan el riesgo y son de inmediata atención: la crisis financiera del sector que tiene a las empresas de energía sin el flujo de recursos necesarios para reaccionar en un escenario de volatilidad de precios, esto a causa de una deuda a cargo del gobierno Petro, que viene creciendo y que asciende a $9.2 billones, de los cuales, $3.5 billones corresponden a subsidios de energía y gas en rezago; $2,2 billones por la Opción Tarifaria ( mecanismo que viene desde el gobierno Duque y que permitió al usuario final diferir facturas de energía en época de pandemia); $1,4 billones de entidades municipales y departamentales que adeudan a las electrificadoras regionales y, $2,1 billones que la empresa intervenida Air-e debe a otras empresas de energía de todo el país. Un hueco financiero de estas magnitudes es inédito en la historia del sector eléctrico colombiano. Adicionalmente, la escasez de gas que debilita el respaldo que tiene el país para producir energía con plantas térmicas cuando las hidráulicas salen de operación para cuidar el agua de los embalses o, por mantenimiento; en el escenario actual Colombia no está produciendo la totalidad del gas que consume, situación que se agudiza con la cancelación de contratos de suministro realizada por la empresa Canacol, uno de los mayores productores privados que entró en proceso de reestructuración. Como si fuera poco, se suman a la crisis actual los retrasos en infraestructura energética estratégica; a respecto XM (2026) informa que para lo que va corrido de este año se esperaba la entrada de 4.475 MW de nueva capacidad de generación y, hasta inicios de julio únicamente ingresaron 331 MW, es decir, solamente un 7,4% de lo proyectado. Aquí cabe aclarar que la generación solar que ha entrado a operar no aporta energía firme, por lo tanto, es prácticamente nula su contribución al fortalecimiento del sistema eléctrico, peor aún cuando la demanda exija inmediatez y mayor capacidad de producción, por ejemplo, entre las 6 pm y las 9 pm, horas de mayor demanda de energía en el país. En este sentido, es muy poco lo que ha contribuído la política de Transición Energética a la continuidad, calidad y seguridad del Sistema Interconectado Nacional.
En este orden de ideas, una vez revisadas algunas similitudes y diferencias de los dos escenarios críticos para los años 1992 y 2026 y, con base en la información compartida por los agentes del sector energético, se puede concluir que las variables que acompañan la versión del “Super Niño” 2026-2027 exigen una respuesta inmediata para que la paradoja institucional y sectorial no se cumpla en el gobierno entrante, pues en la lógica y el sentido común, al igual que en la opinión pública no cabe la posibilidad de un apagón después de más de tres décadas de experiencia acumulada habiendo gestionado exitosamente varios Niños de condiciones severas. Así las cosas, el éxito de la respuesta institucional y sectorial depende de una muy fina coordinación técnica y política, que permita por una parte compensar la falta de agua garantizando la entrada en operación de las plantas térmicas y, por otra, incentivar el ahorro inmediato de energía en todos los sectores: residencial, industrial, comercial y oficial. En este aspecto, campañas de ahorro anteriores como la estrategia Apagar Paga demostraron su efectividad; según la CREG (2016) durante el 7 de marzo y el 1° de abril de 2016 el ahorro registrado fue de 6.6 %, superando la meta planteada y logrando con ello contribuir en la estrategia para ponerle fin al fantasma del apagón en El Niño versión 2016.
DAVID SALCEDO CASTILLO
Bibliografía
Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (2026, julio). El Niño/La Niña en América Latina [Boletín]. https://ciifen.org/wp-content/uploads/2026/07/Boletin_ElNino_LaNina_Julio_2026.pdf
XM S.A. E.S.P. (s.f.). Sinergox: Principal variable de la operación y el mercado. Recuperado el 24 de julio de 2026, de https://sinergox.xm.com.co/Paginas/Home.aspx
XM S.A. E.S.P. (s.f.). Capacidad efectiva neta por tipo de generación. PARATEC. Recuperado el 24 de julio de 2026, de https://paratec.xm.com.co/reportes/capacidad-efectiva-neta-tipo-generacion
Ospina, D. (2026, 5 de julio). XM advierte que Colombia enfrentaría déficit de energía por El Niño y retrasos en proyectos eléctricos. Infobae. https://www.infobae.com/colombia/2026/07/05/xm-advierte-que-colombia-enfrentaria-deficit-de-energia-por-el-nino-y-retrasos-en-proyectos-electricos/
Comisión de Regulación de Energía y Gas. (2016, 5 de abril). Gracias al ahorro de los colombianos ya no existe el fantasma del racionamiento de energía: Presidente. https://creg.gov.co/publicaciones/8611/gracias-al-ahorro-de-los-colombianos-ya-no-existe-el-fantasma-del-racionamiento-de-energia-presidente/
[1] Expertos del Mercado (XM) es la empresa encargada de la operación del Sistema Interconectado Nacional (SIN) y de la administración del Mercado de Energía Mayorista (MEM)
[2] Comisión Reguladora de Energía y Gas




