Asalto al bucle

Según Wikipedia, un bucle o ciclo es una secuencia de instrucciones de código que se ejecutan repetidas veces hasta que la condición asignada al bucle deja de cumplirse. Este planteamiento fue recreado de manera magnifica en la trilogía de Matrix y más recientemente en la serie de netflix, DARK. En Colombia, ante todo en lo que concierna a la política, pareciese que vivimos en un bucle interminable que en la actualidad se re-inicia con distintos actores, pero con los mismos roles para garantizar un solo resultado: que todo permanezca igual.

La tensión actual entre Álvaro Uribe y Gustavo Petro, guardando las diferencias, me recuerda a aquella experimentada entre Laureano Gómez y Jorge Eliecer Gaitán hace ya más de cincuenta años. Si bien la coyuntura que tuvo como protagonistas a los segundos tuvo un inicio, nudo y desenlace que tomó más de veinte años, considero que es posible establecer alguna similitud con lo que experimentamos en la actualidad, permítanme explicarme.

En 1930 y 1940, pese a que los políticos más renombrados en los partidos políticos tradicionales eran Mariano Ospina Pérez (Partido Conservador) y Alfonso López Pumarejo (Partido Liberal), fueron Laureano Gómez y Jorge Eliecer Gaitán los que despertaban más emociones políticas en un país inmerso en un proceso de modernización. Ambos representaban en su momento las antípodas del espectro político y ambos a su manera movilizaban a la población. Gómez garante de la tradición y el orden establecido. Gaitán, defensor del cambio y la superación de los lastres de la colonia. Reduciendo considerablemente el análisis, estás son las reivindicaciones actuales de Uribe y Petro, respectivamente.

Entonces, la consigna del laureanismo fue “guerra civil si el candidato elegido no es satisfactorio para el conservatismo. Guerra civil si no se deroga la Constitución de 1936. Guerra civil si no se acaban las garantías de los trabajadores de Colombia. Guerra civil, si no se deja, al fin, que el Partido Conservador gobierne la república a su antojo”. Ahora, la del uribismo, más sutil y sintética, ha sido, frente a una Constitución de 1991 que no han podido doblegar a su antojo, un Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera aun vivo y un eventual triunfo de un candidato progresista en las elecciones presidenciales de 2022, ¡plomo es lo que hay, bala es lo que viene!

Así, hay días que parecen años y años que parecen días. La secuencia de hechos hasta la resolución del conflicto bipartidista en 1958 presentó una violencia indiscriminada contra el campesinado mediante la cual se despojó y desplazó a miles de familias; se asesinó a Gaitán; se vivieron dos dictaduras, una civil bastante efímera y una militar que duró 5 años y tuvo como protagonista al General Gustavo Rojas Pinilla. El conflicto actual nos presenta, una profunda polarización de la sociedad, principalmente atizada por noticias falsas; la erosión vertiginosa de la legitimidad de las instituciones, entre ellas la Fuerza Pública, el Ministerio Público y el Congreso de la República; y el riesgo latente, dada la insensatez de algunos medios de comunicación, de que se cometa un nuevo magnicidio contra quien plantea un cambio al señalarlo como único responsable del paro nacional.

Paradójicamente, el arquitecto de la solución política a finales de la década de 1950 fungía entonces como rector de la recién creada Universidad de Los Andes, nada más ni nada menos que Alberto Lleras Camargo, quien era visto como el representante de una nueva generación de políticos que habían superado la animadversión bipartidista -léase polarización-, integrante del país letrado y voz de la racionalidad en tiempos que la prolongación de la dictadura militar era una posibilidad. Hoy emerge nuevamente desde aquella institución de educación superior el ungido por el sector liberal de quienes detentan el poder para entrar a suplir el vacío cada vez mayor que deja la candidatura de Sergio Fajardo y la descolorida Coalición de la Esperanza: Alejandro Gaviria, a quien seguramente lo ven con buenos ojos hasta en el uribismo.

Aquel conflicto bipartidista se cerraría, primero, mediante un pacto de silencio entre el Partido Conservador, el Partido Liberal, la Iglesia Católica y la Fuerza Pública; segundo, la repartición milimétrica del poder y la burocracia; y tercero, la limitación del ejercicio democrático so pretexto de que era la única manera de proteger la democracia colombiana. Hoy recurrir de nuevo a esta formula no parece tan descabellado, ya que el uribismo está dispuesto a todo por resguardar la figura de Álvaro Uribe, así ello implique arrastrar al abismo a toda la institucionalidad, con lo cual no comulga el sector representado por Juan Manuel Santos, para quienes un país en “paz” es el mejor escenario para continuar incrementando su tasa de ganancia. ¿Se atreverán quienes han mal-gobernado Colombia por más de 200 años a resetear el malestar ciudadano mediante un pacto de elites?

Pese a que el presente se nos puede mostrar como un reflejo del pasado, no estamos inexorablemente atados al mismo, por eso es que hoy existe la posibilidad de asaltar el bucle y poner fin al mismo, no tanto por las individualidades en concreto, sino a la dignidad que se ha hecho pueblo y hoy continúa movilizándose, dado que la condición asignada al bucle es al tiempo la condición que impide su continuidad: que todo continúe igual en Colombia. Ha llegado el momento del cambio.

Coda 1: El Paro Nacional ha cobrado un nuevo funcionario del Gobierno Nacional, el Alto Comisionado para la Paz. En su reemplazo ha sido nombrado un exgerente de una empresa productora de bananos relacionada con el paramilitarismo y financiadora de la campaña por el NO en el Plebiscito por la Paz.

Coda 2: A inicios de esta semana se sucederán dos debates de moción de censura al ministro de defensa Diego Molano. En ambos casos no se augura éxito a la moción, pero si dejará en evidencia qué congresistas respaldan el pésimo actuar de la Fuerza Pública en una labor que no les corresponde: atender las reivindicaciones ciudadanas.

 

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