CARTA DE UNA MUJER ATRAPADA EN UNA SOCIEDAD DE HOMBRES

Fotografía: Johana Martínez

Por: Angie Salas

Estudiante de Derecho

Universidad Libre de Cali

La siguiente carta la escribo con el fin de persuadir al lector para que tome una segunda posición  en lo que respecta a  la declaración amorosa a un varón, donde no sea él quien tome la iniciativa sino que, al contrario, sea la mujer aquella que se sienta libre y segura en el momento de una declaración amorosa, claro que aun para estos tiempos sigue siendo motivo de repudio contra la  mujer que esté dispuesta a dar un primer pasoy de no ser la que espera para estar con el hombre que quiere, solo por prejuicios y vanos preceptos que limitan a la mujer a comportarse según convenga . Sin más preámbulos les presento una riesgosa declaración:

 Agosto de 2013

 

Le diría lo mucho que me gusta, pero creo que por ser  usted así  de bello y con esa mirada que penetra y desnuda, no me creería, ya que según me han dicho tiene fama de encantador.

 

Temo decirle lo mucho que me gusta mirar sus ojos desde la distancia de las murallas invisibles que entorpecen mi paso haciausted, mi temor se incrementa como los tabúes que han sido rotos con el paso del tiempo por la osadía del hombre, por mi condición de ser mujer de carne, mujer de pensamiento, mujer que solo posee su más deseado sueño de libertad utópica dentro de esta sociedad que cada vez me la arrebata más y más…..

Mi condición me ha impuesto una marca de ser una mujer culta, una mujer que debe esperar a ser invitada o llamada por algún valiente y adinerado o atractivo hombre…¡Esperar y esperar para no ser vista  como una  mujerzuela  como una “fácil” que anda en busca de  hombres!

 

Si tan solo usted supiera que no ando en busca de nadie, ni de hombre ni de mujer, solamente ando en busca de usted, de la magia de su mirada, de eso que me eleva y de pronto me hace desaparecer en medio de todos y de todas. Que mas bien ando en busca de un momento entre sus brazos, un momento entre mis senos y sus manos, entre sus palabras y las mías, entre sus dedos y los míos, un instante para saber que tanto piensa, que tanto podría sentir conmigo, que tan loco y apasionado podría ser.

Usted, que nunca sabrá de esta nota, ni de ninguna palabra que saldrá de mi boca,porque llevo en mi frente la hermosa marca de ser mujer y en mi espalda el peso de un deseo increíble,inexplicable por usted.

Mi confesión se verá silenciada porque no se si usted, mi querido hombre, pensará que existe un gusto mas allá  al cual lo entienda, no como una mujer necesitada de hombres, sino como un ser que muere solamente por usted. No diré nada por temor a perder la más mínima posibilidad, guardaré mis sentimientos, enterraré mis emociones que se disparan cuando lo veo, cuando su mirada se clava en la mía.

 

Y me quedaré esperando a que usted se manifieste, pensando lo impensable , declarando en miles de escritos mi  deseo por usted , escondido bajo el temor de no tenerlo  nunca, un sentir que ha sido condenado a no concretarse porque la sociedad y su pesado prejuicio no entiende que hay sensaciones y vivencias más grandes que una atracción física, que un rostro agradable,como el suyo, un sentir como este que aun no está listo para esta sociedad perversa que precozmente me enjuiciará y me condenará con el titulo de mujerzuela,fácil  de adquirir e insuficiente para usted, mi bello y deseado hombre.

 

Si solo supiera que mi vientre se endurece con tan solo pensarlo, con tan solo verlo con tan solo imaginarlo… Conmigo.

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