El candidato a la gobernación de Nariño por el partido conservador Damir Bravo logró, desde el inicio, unir a los dos principales barones electorales de su colectividad, Miriam Paredes y Eduardo Enriquez Maya. Luego llegó Liliana Benavides con su propio movimiento, demostrando su fuerza política con la cual busca llegar al senado. Lo que no logró Bravo fue convencer a su paisano, de San Pablo, y nuevo representante a la cámara, Felipe Muñoz.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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