El OVNI que colisionó en Pasto

En mayo de 1956 los moradores de Aranda, en la ciudad de Pasto, departamento de Nariño, sintieron a las ocho y treinta de la noche aproximadamente siete u ocho estallidos en las inmediaciones del cementerio Nuestra Señora de El Carmen. Nubes de color azul intenso. Uno de los testigos comenta que “el espacio se cubrió con una espesa nube de humo azul tan intensamente brillante que tuvo que aplicarse en los ojos un pañuelo húmedo. Los restos hallados por el señor Luna fueron entregados a la Policía con el fin de establecer su origen. Las gentes de Aranda se hallan intrigadas con el extraño suceso y esperan ansiosas conocer las causas del fenómeno”.
Este caso se conoce como El Caso Aranda y fue clasificado durante muchos años. Diversos informes permitieron conocer el extraño caso por ufólogos o estudiosos del fenómeno OVNI en Colombia que no dudaron en considerar este hecho como el Roswell colombiano. Existen documentos autorizados y fidedignos que permiten comprobar la veracidad de lo acontecido en esa noche de 1956 en la Ciudad de Pasto y concretamente en el Cementerio de Aranda: “En un informe detallado, elaborado por autoridades militares de Colombia, dice claramente que un objeto volador no identificado se estrelló en el cementerio de la ciudad de Pasto, departamento de Nariño, en el año 1956. Entonces, los restos fueron debidamente transportados y ocultados por el Servicio de Inteligencia de dicha nación. Dicho informe también expone que, al poco tiempo, arribaron equipos especiales de inteligencia de la Fuerza Aérea estadounidense para encargarse por completo del asunto, clasificando el archivo como Project 10073 y de uso exclusivo de la Central de Inteligencia Aérea de la base Wright Patterson, localizada en Dayton, Ohio, al mando del Coronel G.W Crabbe. Actualmente, se le conoce como el Caso Aranda”.
Por lo inusual del asunto y por tratarse de un tema de interés público, son muchos los medios periodísticos que cubren la información, uno de ellos es el periódico «El intermedio” que el 7 de julio 1956 y en primera página daba a conocer el hecho de la siguiente manera:
“¿Platillos voladores?
Extraño objeto hizo una explosión sobre el cementerio de Aranda. Un hombre que trabaja en el cementerio, cuyo nombre es Luna, trajo piezas de metal que se recuperaron tras una serie de explosiones. Dijo que el objeto era como una nube azul y tan brillante que tuvo que protegerse los ojos. Las piezas que encontró fueron entregadas al SIC”.
Ante la desclasificación de muchos archivos por parte de autoridades norteamericanas se ha suscitado una ola de informes e investigaciones que nos han permitido seguir de cerca este inusual accidente de un OVNI en Colombia y concretamente en la ciudad de Pasto. Se hace imposible transcribir o dar a conocer las reacciones de muchos de ellos, citamos solamente uno de estos: “En el cementerio ubicado en Aranda, oriente de Pasto, se habría chocado un ovni, hecho que solo fue revelado después de 60 años. Fue catalogado como expediente de naturaleza desconocida. El Departamento de Defensa de Estados Unidos recientemente desclasificó algunos de los archivos secretos mejor guardados de la Fuerza Aérea de ese país. Los documentos oficiales de avistamientos de objetos voladores no identificados en todo el continente americano, entre 1950 y 1970, entre estos se encuentran varios casos registrados en Colombia, y uno en particular en Pasto. Este informe del 6 de julio de 1956, elaborado por militares colombianos, dice que se estrelló un aparato desconocido en el cementerio de Pasto, Nariño, y que los restos fueron llevados a las instalaciones del entonces Servicio de Inteligencia Colombiano. El caso Aranda – Colombia del 6 de junio de 1956 fue catalogado por la U.S Air Force, dentro del archivo Project 10073, expedientes de naturaleza desconocida de interés militar. La orden de investigar este suceso de carácter desconocido en la ciudad de Pasto fue impartida por el Comando Central de Inteligencia Aérea de la base Wright Patterson, Dayton Ohio, bajo el control del Coronel G.W Crabbe. Ésta es la misma base aérea que ha sido vinculada a la existencia del Hangar 18 del cual se ha dicho por parte de ponderados ex-militares funciona como área de custodia para los restos de varias naves extraterrestres estrelladas en nuestro planeta y los cuerpos de algunos de sus ocupantes, entre ellos los supuestos restos del Accidente de Roswell”.
De acuerdo a estos documentos y de archivos desclasificados no únicamente se recogieron piezas extrañas de este Objeto Volador no Identificado, sino que también se capturaron alienígenas, razón por la cual la reacción de las autoridades militares colombianas y norteamericanas fue inmediata tomando control del lugar y de las evidencias, que, por cierto, fueron abundantes y de innegable existencia. Uno de los testigos, quizá el principal, manifiesta que recogió muchas muestras del platillo volador y las llevó a su casa. Algo similar ocurrió en Roswell, hasta que las autoridades lograron contener la presencia de los curiosos y apoderarse de los restos; para evitar especulaciones desvirtuaron todo acontecimiento, desprestigiando y ridiculizando a testigos. Caso idéntico al citado de Roswell donde se trató de explicar por parte de las autoridades que todo fue una simple equivocación y se trataba de un globo meteorológico.
Como ya lo expresamos, fueron muchos los medios de comunicación que dieron cuenta del fenómeno OVNI en la ciudad de Pasto, se citan lugares, presencia de autoridades, emisoras y periódicos y el hallazgo de restos extraños y de material no existente en la Tierra: “Uno de los medios de prensa nacional más leídos de esa época en Colombia, era el periódico “El Intermedio”, mismo que para el 7 de julio de 1956, publicó en primera página una noticia con un titular que a la letra decía:
¿Platillos voladores?
“EXTRAÑO OBJETO HIZO EXPLOSIÓN SOBRE EL CEMENTERIO DE ARANDA»
Las leyendas modernas sobre la existencia de “Platillos Voladores”, cobraron hoy gran actualidad. En efecto, un señor de apellido Luna, quien presta sus servicios en el cementerio de Nuestra Señora del Carmen, en la ciudad de Pasto, se presentó ayer a la Emisora Ecos de Pasto llevando extraños trozos metálicos, restos al parecer, de un artefacto bélico. Las partículas fueron recogidas en el campo santo, ubicado en Aranda, a eso de las 8 y 30 de la noche después de ser escuchadas ocho violentas y ensordecedoras explosiones.
Dice el señor Luna que el espacio se cubrió con una espesa nube de humo azul tan intensamente brillante que tuvo que aplicarse en los ojos un pañuelo húmedo. Los restos hallados por el señor Luna fueron entregados a la Policía con el fin de establecer su origen. Las gentes de Aranda se hallan intrigadas con el extraño suceso y esperan ansiosas conocer las causas del fenómeno”.
Para los curiosos y seguidores de este tipo de noticias anexo link de un informe en el cual se puede leer de primera fuente los documentos desclasificados y los pormenores de este ROSWELL PASTUSO que a más de uno tiene con los pelos de punta. Esperamos la reacción de algunos de los testigos que, seguramente, han callado durante muchos años su testimonio por temor a parecer orates o seres extraviados mentalmente. La desclasificación de estos archivos permite abordar este hecho desde una óptica diferente y científica.

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