Escenarios y alternativas para la paz, según León Valencia

León Valencia, analista e investigador en asuntos de paz.

El tema de la paz permanece en Nariño como un asunto de verdadero interés cada que se avance o cada estremecimiento que ponga en duda su equilibrio, genera diferentes tipos de reacción.

La presencia de analistas nacionales de gran credibilidad, como León Valencia, es un adobo que se requiere, sobre todo cuando se trata de pensar en lo que sucederá una vez que se suscriba el anhelado acuerdo de paz en La Habana, entre el Estado colombiano, representado por una comisión designada por el gobierno de Juan Manuel Santos y un grupo de jefes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Farc, la organización guerrillera más grande en el país, con una base que en estos momentos se calcula de entre 7 mil y 12 mil militantes, según diferentes fuentes.

El investigador estuvo en Pasto hablando de paz en el marco del Cuarto Encuentro  Internacional de Culturas Andinas.

Elementos de coyuntura

Valencia, un exmilitante de las guerrillas colombianas en los años 80, sigue identificándose como alguien “de izquierda” en sus presentaciones públicas, aunque algunas de sus tesis y visiones actuales lo alejan ideológicamente de ese pensamiento.

De todas maneras, este antioqueño es un ser verdaderamente preocupado por la paz de Colombia y por ello no duda en reconocer que movió a muchos de sus allegados, amigos y seguidores para respaldar el proceso promovido por el presidente Santos.

Para él, la decisión del mandatario de promover esta iniciativa, fue algo inesperado en su momento y aún se constituye en un elemento de coyuntura, que es favorable, pensando precisamente en la culminación del conflicto.

Otro elemento clave en este momento se deriva de la transformación del sistema productivo que depende ahora de la denominada industria extractiva. Es ahí en donde se concentra la mayoría de los conflictos sociales en este momento en Colombia. Para Valencia, este es un elemento que ha llevado a los empresarios del país en buscar una salida diferente a la militarista que históricamente se ha promovido en Colombia.

La coyuntura también demuestra como un tercer elemento, que el grueso de la población colombiana, incluyendo a adultos y jóvenes está demandando cambios sociales de amplia y profunda envergadura. Lo lamentable en este caso es la evidente carencia de líderes.
no conocen a un país en paz. Entonces es obvio que le primera pregunta sea: ¿Cómo será Colombia sin guerrilla?”, planteó Valencia en Pasto.

Negro panorama político y social

Valencia no se llamó a secretos en la capital de Nariño. Sin tapujos habló sobre la cantidad de políticos que hay en la cárcel, pero también de los que hay están en el Congreso, disfrazados, pero portando oscuras banderas.

También recordó las cifras que retuercen la realidad de lo que significa la expresión conflicto: 220 mil muertos; más de 6 millones de víctimas; un una fuerza pública que ha llegado a tener una base superior al medio millón de efectivos…

Y todo esto para llegar a la cruda realidad: la guerrilla, varias décadas después de haber extraviado sus razones sociales y políticas, se quedó ahora sin una “ilusión de lucha”. Por otro lado, quedó también demostrado que la fuerza pública no era capaz de derrotar militarmente a las Farc. “Estos dos elementos llevan a considerar que la paz es una necesidad para el país”, dijo Valencia en Pasto.

Posibles escenarios para la paz

El conferencista invitado para formar parte de la programación académica del Cuarto Encuentro Internacional de Culturas Andinas contempla tres escenarios posibles para “el asunto de la paz”, en estos momentos:
– Una paz con grandes cambios.
El estado ideal. Seria, profunda, estructural, capaz de impulsar verdaderas transformaciones en temas como la educación, la inclusión, el manejo político de las regiones. Más integradora y humanista, en pocas palabras. Aunque es el ideal y todos dicen quererla, las posibilidades de que se alcancen son muy pocas en este momento.
Un escenario que lleva también a la importancia de contar con un proyecto serio para afrontar el periodo del post conflicto.
Valencia contempla aquí la alternativa de que ese periodo este en manos de gobernantes populistas, algo que a él no parece asustarle ahora y por lo que parece, estaría dispuesto a jugársela si ve alguna opción de darle perdurabilidad a la paz.
– Una paz con cambios mínimos.
Es lo que parece vislumbrarse para Colombia, según León Valencia. Con avances en temas como los agropecuarios y de tenencia de tierras; muy inclusivo, generador de espacios para la discusión de temas como los de los cultivos ilícitos y propiciador de espacios para la nuevas expresiones políticas. Y pare de contar.
– Se rompe el proceso.

El regreso frontal a la confrontación armada sería lo más grave que le podría ocurrir al país. Y en ese sentido, regiones como Nariño serían de nuevo escenarios para los hechos más cruentos.

Valencia cerró su charla tratando de darle a su charla un enfoque hacia lo territorial, destacando como de alguna manera la agenda que se discute en La habana está claramente relacionada con esta perspectiva, como lo que sucede con las Zonas de Reserva Campesina, la circunscripción de paz, la sustitución de cultivos y la atención de las víctimas de 50 años de guerra.

 

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