Estaremos atentos a la reforma tributaria

Entramos en el gobierno del cambio, esa fue la consigna por la que la mayoría de votantes entregaron su confianza en el presidente Petro. Y desde el minuto cero, incluso electo, ya se empezaron a dar visos renovadores, los cuales pusieron al país a analizar o a colapsar. Eso es normal en una democracia, máxime, en un país que nunca había estado presidido por la izquierda o el progresismo.

Es entendible la preocupación que existe por la reforma tributaria, sin embargo, hay que recordar que esta debe ser aprobada por el Congreso; legislativo que en sus debates muestra responsabilidad sobre la misma, incluso, parlamentarios de la coalición han advertido en sus redes sociales con lo que no están de acuerdo. Eso demuestra que varios congresistas, sobre todo los nuevos, van a trabajar pensando en lo público y no en el interés particular acostumbrado.

Los medios masivos de comunicación están desempeñando un papel preponderante, lo triste es que la mayoría, los de gran cobertura, son de propiedad de los más impactados con la reforma, he ahí el interés de distorsionar información. Pero dejando a un lado este recordatorio importante, el país sigue cayendo en la emoción política, y sin mayor reflexión critican el gravamen a las gaseosas, pero aplauden en silencio el acabar con el cobro del 4 x 1.000 en todas las cuentas a transacciones menores de $ 13’000.000. O ponen el salchichón en sus muros porque sencillamente la oposición lo dijo.

En fin… entraremos en una época compleja, pero que de nosotros depende por cuál medio nos estemos informando. Hay ya puntos claros en contra, como al que me sumo, y es el posible desmonte del subsidio a la gasolina por la ley de fronteras. Pero aquí se demuestra el cambio, todos los sectores nariñenses se unieron y hasta carta a Petro le enviaron directamente para que sea revaluado. Eso hoy es interesante porque será escuchado, antes, era un simple saludo a la bandera.

Aplaudo que ya se esté exigiendo que las instituciones nariñenses sean presididas por el mérito. Depurar de la politiquería a Cedenar, Emsanar, Comfamiliar, etc., es urgente y ayudará además a que sus trabajadores no estén obligados a votar por el que diga el político.

Por: Emilio Jiménez Santiusti

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