EXPLOTÓ EL DECRETO

Fotografía: Diego Rodríguez

Por: José Luis Guerra

Exsecretario de Gobierno de Pasto

No puedo dejar de registrar la indignación que ha sentido la sociedad, y la gente de bien, por la agresión de que fueron víctimas tres jóvenes pastusos. Tuve la oportunidad de conversar con uno de ellos, es de un temperamento tranquilo, afable, ajeno totalmente a la violencia, de un gran carácter, que demostró al denunciar las conductas violentas de algunos miembros de la policía nacional, que no es indiferente ante la injusticia, y que no tolera que los demás sean maltratados.

Me interesa destacar, en este caso, el tema de la responsabilidad política.

 

Es un signo determinante de la decadencia, moral o política, que nadie responda por los hechos. Por ello se desprestigian gravemente las instituciones democráticas. Parece que todo le puede pasar a una persona sin responsabilidad alguna de quien dirige este Decreto. He allí parte de nuestra crisis.

 

Me asombraron las declaraciones del Secretario de Gobierno Gustavo Nuñez. No hay en ellas un solo sentimiento de responsabilidad. No quisiera jamás, hallarme en una situación similar, en la que tenga que llevar en la conciencia el peso de una responsabilidad por haber creado un Decreto que no tiene límites al momento de aplicarlo.

 

No son las primeras denuncias públicas, que se hacen desde la vigencia de este Decreto, que atenta contra la dignidad y la libertad de las personas, así como en contra de su libre desarrollo. Y lo más grave, según la denuncia presentada por este joven, es que en el momento de la agresión estaban presentes funcionarios adscritos a la Alcaldía Municipal, y no intervinierón para evitar el ataque. A propósito, quién erá el funcionario de la Secretaría de Gobierno que estaba al frente del operativo esa noche?. 

 

La agresión a estos jóvenes, fue un acto de abuso de autoridad imperdonable, y debe tener responsables.

 

Yo le solicito desde este espacio a la Defensoría del Pueblo y la Personería que investiguen en forma cumplida, las actuaciones de los funcionarios públicos comprometidos en las agresiones, por acción o por omisión, a la luz del testimonio del joven agredido.

 

Igualmente, hago hincapié en que resulta inaceptable toda forma de violencia contra las personas. Es obligación del Secretario de Gobierno prevenir cualquier acto de violencia que resulte por operar el Decreto 0938 y que afecte la libertad de las personas, ya que toda sociedad democrática debe tener como uno de sus principales componentes el respeto por los derechos humanos.

 

Cada agresión que se cometa en virtud de este Decreto constituye un ataque a la vigencia del Estado de Derecho, por ello debe exigirse a las autoridades competentes que los agravios a estos jóvenes no queden impunes, y se garantice, en todo momento, la protección de la integridad, seguridad y dignidad de las personas.

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