Si hay algo que se cuenta con las manos es a la gente a la que no le gusta el helado. Este postre, complemento de cualquier comida, tiene en cualquier parte del mundo su propia historia. En Pasto tiene como buen relato Colombiano, un contexto con tinte macondiano y es que fue la visita del nuevo Obispo de la ciudad allá en el mes de octubre de 1918 el que dio pie a la preparación del primer helado de paila.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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