Inquisición Cultural en La Nación de los Pastos??? (Parte 1)

 

Buen día mis queridos lectores, primero que todo quisiera iniciar agradeciéndoles por la acogida de mi anterior y primer artículo publicado en página 10 (“Perdida catastrófica ara la Nación de los Pastos, muere el guerrero de piedra”) escrito con el cual rosamos  las 1000 lecturas, destacándose como uno de los más concurridos de este periódico virtual. Sinceramente mil gracias, espero haya tenido un impacto positivo en ustedes para que así desarrollemos conciencia y sensibilidad colectiva, factores que germinaran una posición activa en respuesta a estos sucesos paradójicos que nos perjudican.

 1

Fuente imagen:

de-avanzada.blogspot.com

 

2

Tradicional Hervido Pastuso
Cafebar Océano Azul

/ La Unión / Nación de los Pastos
Foto: Victor Hugo Villacis Basante

 3
 Alumbrado Decembrino San Juan de Pasto
Foto: Samanda Villacis Basante

La importancia de conocer lo que acontece en la región, es que al enterarnos, muchos de nosotros nos sentimos involucrados e intentaremos plantear soluciones viables desde nuestras diferentes facultades, haciendo de nuestra abundante tierra algo mucho mejor. Por otra parte debido a que es muy importante la opinión de cada uno de ustedes, no olviden contactarme en caso de que tengan algún aporte o sugerencia…

Pues bien, en esta nueva ocasión mi propósito se centrará en concientizarlos respecto a un tema que aunque podría ser tomado por algunos como irrelevante, en lo particular me parece que el momento por el cual afronta en la región le da un indiscutible aire de controversia.

Acontece que de tiempo para acá han venido sucediendo una cadena de eventos alrededor de una tradicional costumbre Nariñense, hechos que han despertado mi desconcierto… La tradición a la que me refiero es el “Hervido Pastuso” (imagen 1), exquisito néctar que de seguro todos los Pastusos hemos tenido el gusto de catar al menos una vez en la vida, y seguramente en ustedes al igual que en mí, este suave licor ha endulzado muchos de nuestros mejores momentos sociales (reunión de negocios, encuentros informales, novenas, fiestas, tertulias, ambientación familiar, o incluso para mitigar el frio en algunos sitios como la laguna de la cocha) lamentablemente como todo en nuestra región debido a la fuga constante de pensantes y de ciudadanos del común (puesto que algunos piensan y les infundan que si se quedan en el departamento desperdician sus potenciales), esta bebida y todo lo que representa ha pasado por décadas o tal vez siglos de manera desapercibida, pues no ha sido debidamente estudiada desde el punto de vista antropológico y cultural, poco ha sido tenido en cuenta su simbolismo e importancia social en la Nación de los Pastos, y prácticamente nada se ha explotado en el sector turismo, pues siempre se ha subestimado y limitado sus virtudes a la puntual capacidad de “chumar” de una manera suave y agradable,  pues incluso dentro de lo que me he podido conocer ni siquiera tenemos en nuestros saberes fecha aproximada de su origen o tan siquiera una teoría digna de cómo se generó en nuestra comunidad, sopena a que casi con total certeza podemos decir que es una bebida típica Nariñense, pues no se encuentra en ninguna región o cultura aledaña con tanto arraigo y uso generalizado. O sea mis paisanos, debo de decirles que al parecer nuevamente nos rajamos en conocer lo que tenemos y el poder de ello…

Ya adentrándonos en el meollo del asunto, sucede que hace un par de años en medio de este país al cual nos ha tocado corresponder, lugar en donde por una miscelánea de causas la población se sumerge en el 51.6 % del trabajo informal (DANE 2013), noté con gran alegría como un inquieto joven aprovechando el público que atraía el alumbrado decembrino, sacó su olla de barro al parque Santiago y con muchas expectativas se sumió a la tarea de darle un lugar y ambiente a esta expresión cultural, preparando hervidos para todo aquel paisano que buscaba aplacar el cálido frio del bello sur en el que vivimos. Dicha iniciativa no pude dejar de celebrarla, la cual con el tiempo replicaron masivamente varios locales de la ciudad, pero yo siempre ocasionalmente visitaba a este pionero para consumir su amable producto, además aprovechando el espacio para felicitarlo por su emprendedora personalidad, y de paso sugerirle que debía de salir durante todo el año, pues francamente concluir de manera eventual un día de labores con un delicioso hervido era algo reconfortante… Fue así como me causo alegría notar como efectivamente poco a poco fue saliendo más días de la semana, hasta salir todos, lo cual fue perfecto pues en varias ocasiones lleve a conocidos, foráneos y amigos a probar este manjar, pero cierto día cuando note y le pregunte por que en vez de la olla de barro tenía una cantina, él me platico con descontento que debió cambiar de recipiente pues existía la inminencia de que en cualquier momento le tocaba salir corriendo con sus enseres, y escapar con una olla tan pesada le era tortuoso, razón por la cual incluso no descartaba la posibilidad de abandonar su labor, puesto que al parecer por órdenes de algún ente gubernamental su venta era perseguida por la policía siendo blanco de posibles sanciones legales y decomizaciones… Analizando sus palabras comprendí que hasta cierto punto era entendible dicha circunstancia dado que el empleo informal no es bien visto por el estado y usualmente estas ventas callejeras requieren permisos del gobierno porque hay una ocupación del espacio público, hecho un tanto incongruente, pues no es inusual ver como el estado cuando le favorece, no duda en tener en cuenta esta modalidad de trabajo, puesto que con ella regularmente suele indicar una supuesta estadística positiva que refleja la existencia de un país que se desarrolla y en donde el empleo tiende a disminuir…  Podrá ser entonces algo “ilegal” pero en lo personal, prefiero que un ciudadano se gane su vida trabajando sin hacer daño a nadie a que ese mismo ciudadano en su desesperación por subsistir y llevar sustento a un hogar el día de mañana me atraque y en el peor de los casos me mate… Un argumento con aparente favorabilidad a las autoridades… (Continuará)

Comentarios

Comentarios