En el departamento de Nariño, la desaparición forzada ha dejado una profunda cicatriz en la vida de cientos de familias. Sin embargo, de ese dolor surgió una fuerza colectiva liderada por mujeres que, desde hace más de 11 años, han transformado su sufrimiento en acción. Unidas en la Mesa Departamental de Trabajo para la Prevención, Asistencia y Atención a Víctimas de Desaparición, estas mujeres buscan no solo a sus seres queridos, sino también justicia, memoria y verdad.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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