La Orden de la Compañía de María Nuestra Señora es El Personaje 10.

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La Orden de la Compañía de María Nuestra Señora en la sociedad nariñense

Las religiosas de la Orden Compañía de María Nuestra Señora están hace 65 años en Nariño, llegaron en 1957 con el propósito de establecer un colegio público femenino; fueron invitadas por el gobernador Luis Santander junto con un grupo de ciudadanos que consideraban que la ciudad necesitaba un colegio de esas características. Desde ese año, la Orden realizó y realiza numerosos aportes en favor de la educación y el bienestar de muchos nariñenses.

El origen de la comunidad se remonta a 1607, cuando en Francia santa Juana de Lestonnac fundó la  Orden de la Compañía de María Nuestra Señora. Fue la primera comunidad religiosa femenina dedicada a la enseñanza, por esa razón, también se conoce como La Enseñanza. De su país de origen se expandió a otros territorios. En 1783, se estableció el colegio de La Enseñanza en Santafé de Bogotá, luego de numerosos trámites. De esa manera, se convirtió en el primero y único colegio de niñas que se fundó en el virreinato del Nuevo Reino de Granada. Fue el tercer colegio femenino que se instituyó en América colonial, después de ciudad de México (1753) y Mendoza (1780, Argentina). Todos pertenecientes a la comunidad en referencia.

Calle de la Enseñanza en Bogotá, barrio La Candelaria. Calle 11 entre sexta y séptima. Foto de la autora.

La Compañía de María en Nariño a lo largo de 65 años de existencia (1957-2022) ha desempeñado un papel importante en la formación de varias generaciones de ciudadanos, en donde demostró su compromiso con las comunidades que más la requerían e impulsó varias obras de apostolado y de investigación, entre otros muchos frentes, a los que se dedica. Su presencia en diversas poblaciones del departamento se debió a la solicitud de autoridades civiles y religiosas además del apoyo de muchos seglares; posteriormente, las religiosas identificaron los sitios en donde podían cumplir con su labor misionera que consiste en apoyar a los más necesitados y, en esos lugares, establecieron sus lugares de misión. En ocasiones, contaron con el  apoyado de  las comunidades y de funcionarios públicos que les brindaron recursos económicos como: terrenos, dinero o trabajo.

La vocación educativa que caracteriza a la Orden se expresó en varios emprendimientos en el departamento:Dirigió el Liceo Femenino Colombia perteneciente a la Universidad de Nariño (1957-1971), hoy en día, es el Liceo de la Universidad de Nariño con educación mixta. Estableció el Colegio Compañía de María La Enseñanza en Pasto (1968-1987). En los años setenta fue responsable del  colegio de Cumbitara, posteriormente, en el corregimiento de Santa Fe de la Jubanguana inauguró el Colegio Tecno-agropecuario y un Centro Cultural, ambos localizados en el municipio de Buesaco. Asimismo, estuvo al frente del Colegio Paulo VI, en el municipio de Taminango.

Pocos años después, las religiosas animadas por el propósito de colaborar  con las personas que más lo requerían fundaron la Corporación Centro Comunitario La Rosa (1973), conformada: por la Escuela La Rosa, llamada en la actualidad: Institución Educativa Municipal La Rosa (1971), el Hogar Infantil, (1977), hoy Centro de Desarrollo Infantil La Rosa (CDI) y la Casa del Joven Hermana María Agudelo (1995). En 1971, establecieron en la costa pacífica nariñense la obra educativa en La Playa, localizada en el municipio Francisco Pizarro. Igualmente, en Las Mesas fundaron una obra con el fin de capacitar a las jóvenes en diversas manualidades y artes, al mismo tiempo,  dirigieron la catequesis en el Colegio.

Paralelamente, en los años sesenta, en una casa tipo republicana llamada la Casa Azul ubicada en la finca La Carolina, -en el actual barrio de La Carolina-, primera sede del colegio de la Enseñanza de Pasto, la Orden fundó un Internado para niñas de varios municipios y zonas rurales del departamento que llegaron a estudiar a esa ciudad. Igualmente, en el barrio La Carolina se creó el Hogar Infantil María Auxiliadora y colaboraron en el internado femenino del Instituto María Goretti.

En 1990, la hermana María Cecilia Agudelo con amor por la misión educativa, el servicio a personas necesitadas y para animar el compromiso de los laicos con su sociedad, abrió un espacio de formación de Laicos por la Compañía de María; constituido por profesores de la escuela La Rosa. Posteriormente, en el año 2000 su hermana de sangre, la religiosa María Agudelo creó La Red Laical con varias exalumnas del colegio de La Enseñanza y profesores de los programas de la Corporación Centro Comunitario La Rosa.

En 1995, se fundó la Casa del Joven para la prevención de jóvenes en alto riesgo, a través de una formación integral y de la capacitación en uno oficio, como: confección, ebanistería, procesamiento de alimentos o manualidades. Hoy es un Centro de Formación Técnica para el Arte y Emprendimiento en Técnicos Laborales, en áreas como: diseño corte y confección, elaboración de alimentos y bebidas, sistemas, ejecución musical, producción gráfica y un taller de técnicas artesanales.

Estudiantes, profesores, familiares y religiosas de la Casa del Joven hermana María Agudelo.

Fotos cortesía de la hermana Ana Acosta

El 20 de abril de 2014 la Compañía de María en Nariño fundó una nueva Comunidad en el barrio San Ignacio de Pasto, como un espacio de apoyo a la Pastoral Juvenil Vocacional a través del proyecto Arte Humanismo y Espiritualidad (AHE), es una casa de acogida a los jóvenes. A lo largo de los años y debido a la disminución de vocaciones religiosas, la comunidad cerró muchos de sus proyectos escolares. En 2022, la Compañía de María tiene presencia en dos lugares del departamento en su capital, Pasto y en el municipio costero de Francisco Pizarro. En este último sitio la obra se centró en la agricultura. Así, el Centro Educativo se convirtió en el Proyecto Agroecológico Salahonda-Centro Educativo Rural Mixto La Playa, que en 2021 celebró los 50 años de su fundación. En la actualidad, al frente de esa labor se encuentran las monjas: Sandra Botina Achicanoy, Luz Eugenia Vallejo, Patricia Salazar y Jingyan Yan, religiosa oriunda de China. En ese lapso, numerosas religiosas de diversos orígenes han contribuido con el Centro Educativo: colombianas, españolas, africanas, inglesas, una peruana y una china.

Proyecto agroecológico Salahonda Centro Educativo Rural Mixto La Playa

Fotos cortesía de la hermana Ana Acosta

Hay numerosas actividades que realizan las monjas, que es difícil determinarlas cuantitativamente, porque aparentemente son pequeñas, pero, para las personas beneficiadas son valiosas, porque acuden a ellas a pedirles oraciones, consejos, solicitarles ayuda de todo tipo, o, a fortalecer su fe. Esa presencia anima la cotidianidad de la gente.

Los nariñenses recordamos con aprecio a Yolanda Cerón, una religiosa comprometida con la entrega de tierras colectivas para las comunidades negras e indígenas del Pacífico, además de defensora de los derechos humanos. Luego de varios años en la Compañía de María, dejó la vida en comunidad para continuar su servicio como seglar en la pastoral social de la diócesis de Tumaco. En esas circunstancias, fue asesinada el 19 septiembre de 2001. Por su parte, la hermana Carmen Valenzuela en 1999 recibió el Premio de la Mujer Cafam en reconocimiento por su gestión en favor del desarrollo comunitario de Santa Fe de la Jubanguana, en Buesaco (Nariño).

Varias mujeres del departamento al conocer a la Compañía de María se comprometieron a continuar los pasos de santa Juana de Lestonnac y a vivir a plenitud su vocación religiosa en el servicio a sus semejantes. La última es la hermana Daniela López quien en febrero de 2022 fue consagrada como religiosa. A su vez, los exalumnos de los diversos centros educativos de la Compañía de María en Nariño, entre los cuales me incluyo, recibimos una educación católica y humanística, valores que continúan en nuestras vidas. En la actualidad, la amistad que une a sus egresados, unido el afecto hacia las religiosas, a los laicos, a los profesores y al personal administrativo que forman parte de la familia de La Enseñanza ,constituye un aspecto fundamental en nuestras vidas.

Por esas razones, cada religiosa de la Compañía de María extranjera o colombiana que ha contribuido con el bienestar de los moradores de Nariño cuenta con el afecto y gratitud de la sociedad del departamento, porque gracias su compromiso y a su tesón sortearon numerosas dificultades con el propósito de crear mejores situaciones para numerosas personas.

Finalmente, la Corporación Centro Comunitario La Rosa invita a la sociedad a una kermés y un mercado de las Pulgas el día 9 de julio. He aquí la invitación:

Este artículo se basa en parte, en el manuscrito escrito por las religiosas: Aura Isabel Molina Guerrero, Rosa Elisa Goyes López y María Flor Ramírez Gómez, titulado: Orden de La Compañía de María Nuestra Señora, Provincia del Pacífico. Eucaristía de la reapertura de La Casa de Pasto. Caminos de búsqueda en Cincuenta y siete años (Reseña histórica), San Juan de Pasto 20 de abril del 2014. Además, la autora agradece la colaboración de la hermana Ana Acosta (O.D.N.), directora de la Casa del Joven Hermana María Agudelo.

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