La sociedad colombiana siempre ha estado estancada, nunca protesta y si lo hace, lo debe hacer sin estorbar al otro, sin perjudicar al que está bien y cómodo. Los colombianos tienen la desventaja de provenir de todos lados y de no ser de ninguno, entonces, quiere imitar al otro, al que está arriba, al que está al lado, incluso al que está abajo. Este es uno de los problemas más grandes, idolatra al político, al doctor que no es doctor, pero no se da cuenta de quién es él como colombiano, de lo que vale, lo han acostumbrado a mendigar por una obra social, por una carretera, por una escuela, por un puente, por un bulto de cemento, porque piensa que es un favor y no un derecho. Entonces ¿qué nos hace falta? hace falta carácter, para tener la dureza de decir no y rechazar algo que ve que está mal y carácter para felicitar al otro cuando algo hace bien,.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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