Página10.com y Chidé: dos formas de hacer comunicación

He sido aficionado a las revistas desde siempre. Con Nubia Flórez, fundamos la primera cuando estudiábamos en la Facultad de Economía de la U. de Nariño: “Nuevo Amanecer”. Luego colaboramos en la fundación de la revista “Macondo”, en Quito, Ecuador. Vinieron después “Encuentros para la cultura y la paz”, en Pasto. En Madrid, fundé la revista “Destinos de América y el Mundo”, y “Magazine Bolivariano Internacional”. En Alemania, coparticipamos en la creación de la revista “Café Berlín”, la única que en estos momentos sigue viva gracias al empuje de Jaime de la Gracia, su fundador y director, y de su comité de redacción, integrado por el escritor Luis Fayad, el periodista ecuatoriano Manolo Palacios, el cineasta chileno Hernan Renner y el que escribe esta nota. Mi permanencia inestable en estas ciudades no me ha impedido seguir adelante con los proyectos.

Fundar una revista es complicado, sobre todo por su financiación. No es fácil encontrar patrocinadores. Cuando vivía en Nariño, pense fundar una revista en el municipio de Mallama, donde nací, pero tuve que partir muy temprano y todo quedó en sueños. Hoy es más fácil si recurrimos a las nuevas tecnologías de la comunicación. Página10.com es un ejemplo claro, de empuje y de futuro. Esto no quiere decir que los las publicaciones materiales, en papel no tengan vigencia. La tienen, pero es un esfuerzo heróico mantenerlas. Un grupo de estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia, encabezados por Alba Doris Muñoz Pasuy y Wilson Nicolas Benavides, apoyados por un numeroso y meritorio comité de redacción fundaron hace dos años la revista “CHINDE”. Gracias a esta iniciativa, los indígenas de Mallama y sus campesinos, se han dado a conocer en ciertos ámbitos de la nación. Crear una revista, un periódico, material o virtual, cualquier medio de comunicación hoy en día, y siempre, es el primer paso para sensibilizar a un pueblo. Es la primera piedra para vernos a nosotros mismos a través de nuestras creencias, costumbres, tradiciones y proyecciones de futuro. Es el primer intento colectivo de reconocernos como pueblo y de buscar en la convivencia social y cultural las distintas sensibilidades que lo componen. Es una actitud valiente y afortunada de quienes se atreven. Chindé en Chidé, la tradición oral es el eje de la revista.

 

A través de las narraciones podemos ver los rasgos generales de la cultura y el tiempo que vivimos en Mallama con respecto al departamento, la nación y el mundo. En la primera narración, Don Pedro Araujo nos deja claro que su salvador no es precisamente Dios. La fórmula del demonio es la clave para que el protagonista de la narración salve de una segura muerte al rey. Su servidumbre arraigada le impide cobrar lo que el rey quiere pagarle y que es lo que se merece. Es más, trabaja tres años para él. El amo intenta pagarle tres bultos de plata. Pero el campesino se asusta y se niega a recibirlos. Los cambia por tres consejos: nunca averigües cosas que no te importen, nunca dejes de usar lo viejo por usar lo nuevo y nunca actúes antes de saber. Y nuestro personaje actúa a rajatabla. He aquí los elementos constitutivos de la tradición de nuestro municipio, según el relato “Hombre rico, hombre pobre”: ignorar lo suyo a favor del amo, negación de lo nuevo para aferrarse a lo viejo y pasividad ante lo aparentemente inamovible. Otro detalle: soñar con encontrarse una huaca: un entierro con grandes cantidades de oro o plata. Las necesidades básicas insatisfechas nos llevan a ello. Es el tema del segundo relato de Chidé. Y luego leyendas, duendes, viudas, reinas, reyes, principes, nostalgias, amores, vanidades, doncellas, fábulas criollas llenan las páginas de la revista en las que afloran claras y nítidas las frustraciones y los sueños de una raza vencida, como la indígena,(que ahora, renace con fuerza) y las aspiraciones que no acaban nunca de cuajar.

 

Página10.com nos adentra también en nosotros mismos, y nos proyecta al mundo, haciendo gala de pluralidad, democracia y respeto por la opinión ajena. El merito de estos creadores nativos del Gran Mallama, y de estos gestores de opinión urbanos es precisamente poner sobre el tapete temas para que los lectores empiecen a identificar las necesidades culturales y económicas del pueblo y en consecuencia actuar. Y en esta discusión cabe todo, tal como un Chindé o una página en blanco, sirve para todo, para guardar, recoger, almacenar, trasportar toda clase de objetos, alimentos, minerales. De esta manera, el grupo de trabajo Sathiri Llajta(pueblo sembrador), y Mario Cepeda Bravo, que está a la cabeza de página10.com han puesto el dedo en la llaga: demostrar la falta de este tipo de medios en que mirarnos y al mismo tiempo la capacidad de construirlos cuando hay la voluntad para ello.

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