Petro sería presidente

 

La revista Semana en la edición 1783 del domingo 3 de julio publica la encuesta realizada por Ipsos Napoleón Franco, que aborda el temas relacionados con el proceso de paz. Entre otras consultas sorprende la pregunta: ¿Quién sería el presidente que podría desarrollar los acuerdos? En primer lugar, y con un empate del 14 por ciento, aparecen Germán Vargas Lleras y Gustavo Petro, seguidos por Sergio Fajardo, Humberto de la Calle y Oscar Iván Zuluaga, más abajo aparecen Marta Lucía Ramírez y Alejandro Ordóñez. Con un 1 por ciento está Timochenko.

 

Lo que sorprende es que a Petro le han declarado la guerra antes, durante y después de su alcaldía de Bogotá. Y no fue una cosa elemental la que tuvo que enfrentar. El más acérrimo enemigo público que se le conoce es el procurador Alejandro Ordóñez quien lo destituyó del cargo y lo inhabilitó para ocupar cargos públicos durante 15 años, medida que fue reversada por el amparo de medidas cautelares que le concedió la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

 

Recordemos que fue Petro quien denunció los negocios irregulares de Uribe y sus hijos cuando se desempeñaba como senador de la República, situación que hace que se polaricen los dos bandos: progresistas de Petro y uribistas.

 

En hechos posteriores, los más grandes ataques que ha recibido Petro provienen de las dos cadenas más grandes de medios de comunicación: Caracol y RCN (claro que estás lo atacaron en todo tiempo). Pero después de la entrega de la Alcaldía de Bogotá, cuando Petro ya no tenía acceso a los medios, las dos se dedicaron a despotricar del exalcalde responsabilizándolo de toda irregularidad acontecida en la capital.

 

Sorprende escuchar al señor Darío Arismendi, director de 6:00 a. m. de Caracol, venirse lanza en ristre contra Petro con un odio visceral, en un acto desquiciado, no hay día o no hay noticia relacionada con Bogotá que no lance maldiciones en contra del “comunista Petro”. Estos pulpos tergiversan y engañan a la opinión pública, y así no debe ser.

 

Según las encuestas, Petro tiene una imagen positiva del 39 por ciento; su más grande contradictor en el distrito, Enrique Peñalosa, apenas tiene el 24, seguido por Timochenko con el 13 por ciento. Además, el hecho de que las cosas se polaricen hace que se cierren filas en favor de Petro, puesto que Peñalosa ha decaído en su imagen ante los anuncios de despedir más de 300 empleados del distrito y la venta de la ETB.

 

Petro sigue teniendo imagen favorable en los estratos bajos, donde se beneficiaron de su política pública con obras como la construcción de colegios, restaurantes escolares, centros de salud, cultura, recreación y ambiente. Mientras que en los estratos altos no goza de mucha aceptación. En cambio, con Peñalosa ocurre lo contrario, donde tiene mejor aceptación en los estratos altos y menor en los bajos.

 

En la medida que se va conociendo la actuación del alcalde Peñalosa más popularidad está alcanzando Petro. Ellos tienen una política pública radicalmente contraria. El primero de corte neoliberal y el segundo, de política social con defensa del patrimonio público, con empresas estatales y no privadas como el caso de los servicios de aseo y de teléfonos.

 

Otro factor que hace que se radicalicen las cosas es la persecución sin tregua de parte del procurador Ordóñez, quien busca sacarlo de escenario político puesto que también aspira a la presidencia. El procurador lo acaba de sancionar a Petro con 12 meses de inhabilidad por haber firmado el POT de Bogotá en 2013 sin que fuera tramitado por el Concejo. No obstante, la inhabilidad política sólo puede provenir de una condena penal dictada por un juez.

 

Petro sigue siendo un hombre brillante, en 1976 obtuvo el puntaje más alto en las pruebas del Icfes y es un curtido que ha aprendido a capotear con tantas artimañas que se tejen en su contra. Con esa tendencia alcanzaría la Presidencia.

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