¿Senador Berner Zambrano en las toldas petristas?

Se escucha con insistencia la llegada a las TOLDAS petristas del senador Berner Zambrano. Para muchos es un exabrupto político e ideológico, casi que doctrinario. Para otros una expresión de la dinámica política.
Lo cierto es que no sería el primer caso de esta naturaleza, en que dos fuerzas, aparentemente en disputa, se abrazan para generar una nueva fuerza telurica o emocional.
Podrá parecernos un hecho inverosímil. Pero, no. Es hasta sano y bueno para la democracia, un ejercicio real y concreto del perdón social o el inicio de una reconciliación nacional.
Si el senador BERNER ZAMBRANO llega al PACTO HISTORICO, pues sus integrantes deben brindarle un saludo de bienvenida. Es una clara muestra de sensatez y deseo de unirse a las fuerzas renovadoras de Colombia.
La política se hace con amigos, así nos lo han dicho siempre. Y la amistad y paz con los opositores. Gana Colombia, gana la democracia, gana el Pacto Histórico, gana el pueblo y gana un ideario social. Un senador más que engrosaría las filas de esa Colombia sedienta de justicia y reconciliación.
No podemos continuar odiandonos perpetuamente, y si la democracia lo exige se debe abrir generosamente los brazos y afectos a quienes en el pasado actuaron de acuerdo a criterios opuestos.
Esa es la paz. Ese es el ejemplo que debemos dar a las nuevas y futuras generaciones. No debemos anclarnos en odios y recriminaciones eternos. Nuestra Colombia requiere y necesita actos de grandeza de concordia y sensatez.
Si se confirma este run – run, pues tenemos motivos para celebrar y festejar. Es el deber de todos construir una nueva Colombia, renovada, libre, en paz y forjadora de espíritus dispuestos a sacrificar sus intereses en aras de entregar lo mejor de sí.
Desarmemos esas viejas estructuras de distanciamiento. Seguramente este proceder servirá de ejemplo a muchos dirigentes políticos regionales que darán su paso al frente en el ánimo colectivo de hacer de Colombia el país que tanto queremos y soñamos.
Sería lamentable que no fuera así.

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