Pasto fue testigo en las últimas semanas de un espectáculo sin precedentes en sus calles: la circulación de un taxi Ferrari cautivo la atención de ciudadanos. Este lujoso vehículo, de un deslumbrante color amarillo, propiedad de Don Rodrigo, un amante de los automóviles, ha sido adaptado para ofrecer un servicio de transporte público como ningún otro.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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