Mi empresa trabaja con proveedores de toda Latinoamérica. Estos colaboradores habituales reciben su paga una vez emiten una factura, pero cada uno tiene circunstancias peculiares. El venezolano, por ejemplo, prefiere que se le pague a través de la cuenta bancaria de algún familiar en otro país. En ese caso la factura debe cambiar de beneficiario. En cualquier caso, sea de donde sea, incluyendo Estados Unidos, ese proveedor se queja de las comisiones bancarias, que suponen casi el 40% del monto facturado.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
Desde $20.000 COP el día




