400 mil víctimas directas del Conflicto Armado en Nariño

Más de 50 años de guerra y conflicto en Colombia. Es hora de la paz.

Mientras avanzan las conversaciones de paz, en La Habana, Cuba, la guerra tampoco cesa su ritmo infernal. Para el caso de Nariño, el número de víctimas directas se acerca a 400 mil, es decir la quinta parte de la población.

Estos hechos son lo que justifican precisamente la búsqueda del desarme total. Si se busca la paz es precisamente porque existe un conflicto y a partir de ahí, el número de víctimas seguirá creciendo por causa de este. De ahí que se insista en la presencia de un delegado de las organizaciones de víctimas en Nariño, para que haga presencia en las reuniones de paz en Cuba.

En términos generales este argumento es el que justifica la invitación que se está haciendo a todos los habitantes de la región para que se vuelquen a apoyar el proceso de paz que se viene adelantando. La Semana por la Paz, que comenzó este viernes 5 de septiembre es el desarrollo de una propuesta que se lanzó hace varias décadas, pero que ahora está aliñada con la expectativa de una paz concreta.

Para Pasto y Nariño, es una oportunidad de reivindicar este propósito que está encabezado por la Gobernación del Departamento, Pastoral Social de las Diócesis de Pasto e Ipiales y los movimientos y organizaciones de víctimas del Conflicto, que suman a la Unidad para la Atención y Reparación de las Víctimas del Conflicto.

Estas organizaciones definieron una programación en la que se combinan las propuestas lúdicas con las académicas y las mediáticas. Por supuesto la parte espiritual no se ha dejado de lado y están previstas también varias ceremonias y actividades religiosas.

Conflicto armado 2

En nariño hay cerca de 400 mil victimas directas del Conflicto Armado colombiano.

Justicia para la paz

“Los pueblos que han vivido la guerra como nosotros, dieron paso a que se construyera lo que se denomina la justicia transicional. Hay unos modelos, con unos parámetros y uno lineamientos generales que son muy importantes para cumplir estos procesos. El Congreso de la República también aprobó hace un par de años el modelo de lo que debe ser la aplicación de la justicia transicional en el país, el “mandato legal por la paz”. Con ese marco el Estado debe dar unos pasos muy precisos hacia la estructuración del modelo de justicia a aplicar en este caso”, explica Mario Miguel Fajardo, jefe de la oficina de Derechos Humanos de la gobernación de Nariño.

Todas estas medidas tendrán que “ser consultadas con la conciencia nacional para determinar qué tipo de sanciones o penas deberán pagar los victimarios del Conflicto Colombiano que se acojan a los acuerdos de paz. Es un paso necesario para eliminar la evidente tensión que existe entre justicia y paz”, según lo explica el funcionario.

Es aquí en donde la tolerancia y la capacidad de reconciliación de los colombianos “debe salir a flote, porque estos fundamental para que la paz perdure”.

El tema de la aplicación de justicia, a los ojos de las víctimas es uno de los más complejos dentro del proceso de paz, según la apreciación de Mario Miguel Fajardo, porque aquí entran en juego factores personales e ideológicos, además de los sentimientos generados por la violencia.

Diócesis de Pasto

James Morales, director de Pastoral Social de la Diócesis de Pasto, dice, al hablar del modelo de justicia que se impartirá una vez que se logren los acuerdos de paz, que no será una tarea fácil, pues hay que empezar por el hecho de que “no todos ven a la justicia de la misma manera”.

“Es verdad que el término cobra su verdadera relevancia en momentos en que las víctimas se encuentran con sus victimarios. Colombia es un estado social de derecho. Hay leyes y uno marcos para entender la justicia. Pero esta va más allá. La Iglesia Católica por ejemplo recurre a otros valores como los morales y también a los principios éticos. Con este precedente, es un hecho que la hora de hablar de la justicia que se aplicará a los victimarios tendrá que ver no solo con las normas legales y su aplicación”, agrega el señor Morales.

“La verdad, el respeto, el perdón y la reconciliación son los factores que deben alimentar las bases de la paz, inclusive más allá de la aplicación de los preceptos legales o jurídicos. ¿Le darías trabajo a un ex guerrillero? en la respuesta está la duración de la paz”, explica.

“La paz es el aporte que yo puedo hacer cuando necesariamente tenga que encontrarme con mi antiguo enemigo. Es una permanentemente construcción”, concluye.

 

 

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