Entre el abandono estatal y la presión de los actores armados, cientos de personas en las zonas costeras de Nariño, en Colombia, permanecen aisladas y enfrentando por su cuenta los impactos de una nueva ola de violencia. Esta crónica de Steve Hide, Coordinador general de MSF en el país, fue escrita tras su visita con MSF a una de las zonas más afectadas por el conflicto.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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