Es sorprendente ver cómo las prioridades en materia de desarrollo se han uniformizado en los últimos cinco años. Los países de toda clase de nivel ingresos están dando prioridad a su doble transición hacia economías “verdes” y digitales. Por una parte se han comprometido a alcanzar en 2030 los Objetivos de Desarrollo Sostenible que se han fijado, y el cronómetro ha empezado su cuenta atrás. Por otra parte la mayoría de ellos están convencidos de que su futura competitividad va a depender de la prontitud con la que efectúen la transición hacia la creación de sociedades digitales. El subtítulo del Informe de la UNESCO sobre la Ciencia, “La carrera contra el reloj para un desarrollo más inteligente” hace referencia a esa doble transición prioritaria.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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