Escuchando nota
Pablo Emilio Obando A.
Asumir una responsabilidad pública es, antes que nada, una vocación de servicio con nuestra comunidad. Mediante el Decreto 0174 de 2026, la Alcaldía Municipal de Pasto ha formalizado mi designación en el cargo de Subsecretario de Calidad Educativa (Código 045, Grado 06), adscrito a la Secretaría de Educación Municipal. Expreso mi sincero agradecimiento al señor alcalde, Dr. Nicolás Toro Muñoz, por depositar su confianza en mi nombre y en mi trayectoria para ponerme al frente de este reto indispensable para el desarrollo de nuestro municipio.
Acepto este compromiso con la mayor disposición, humildad y plena conciencia de la dimensión pedagógica y social que demanda el sector educativo. Llego a sumarme a un equipo de trabajo dentro de la Secretaría de Educación que ha venido desarrollando una labor valiosa y constante por el fortalecimiento de la educación pública. Nuestra tarea no será partir de cero, sino dar continuidad, consolidar e impulsar los aciertos que ya se han construido con rigor y dedicación en el municipio.
Sin embargo, los tiempos actuales nos exigen dar un salto cualitativo hacia adelante. La educación en Pasto debe transformarse de manera decidida para responder a las dinámicas e innovaciones del siglo XXI. Esto implica priorizar la integración de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), la informática, las nuevas metodologías de aprendizaje y la adopción de modalidades pedagógicas acordes a la era digital.
No podemos preparar a nuestras niñas, niños y jóvenes con herramientas del pasado; debemos formarlos con perfiles competitivos, humanos y pertinentes, capaces de insertarse con éxito en el entorno laboral y profesional globalizado.
Esta meta no se logra de manera aislada. Desde ya convoco de forma amplia e incluyente a toda la comunidad educativa: docentes, directivos, estudiantes, administrativos y padres de familia, quienes son el corazón de este proceso. Pero también extiendo un llamado urgente a los gremios, a la empresa pública y privada, a la academia y a los diferentes actores gubernamentales y de la sociedad civil. Es momento de unir voluntades, articular esfuerzos y gestionar los recursos necesarios para dotar a nuestras instituciones educativas de la infraestructura, tecnología y pertinencia que hoy nos exigen nuestros estudiantes.
Asumo este desafío con el firme propósito de entregar el mejor de mis esfuerzos al servicio del municipio de Pasto. Con diálogo, gestión y un trabajo en equipo sin distingos, seguiremos construyendo la transformación educativa que la ciudad merece.




