
Como porción de una propuesta que se comenzó a gestar a finales de los 90, pero que bien podría llamarse neocultura o cultura del nuevo milenio, el grafiti es una forma de expresión artística que combina formas, colores y mensajes y que se manifiesta en la calle, en lugares públicos y que aún no pierde del todo el carácter un tanto oculto, clandestino.
De su historia apenas se tienen algunas precisiones y coincidencias que llevan a ubicar su origen a mediados del siglo pasado, aunque con varios antecedentes centenarios y de más atrás.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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