Sobre las calles del país se volcaron hoy, los y las que buscan su pan al azar y no al trabajo, las cifras desconocidas de esa “Colombia feliz”, los desempleados y los deseducados, las víctimas de la política de la muerte y todos aquellos y aquellas que buscan detener la injusticia. Unidos por esa única característica, la de encontrarse aplastados por las exigencias de la vida cotidiana, sus gritos hoy buscan abolir todas las distinciones y crear una sociedad en la que todos y todas seamos iguales.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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