La historia de Camilo Orbes Moreno está profundamente ligada a Pupiales, a la cultura de los pastos y al interés por comprender el pasado de Nariño. Su curiosidad intelectual y su dedicación a la conservación de piezas arqueológicas dieron origen a una colección que, décadas después, encuentra un nuevo espacio para su valoración y divulgación en el Centro Cultural y Museo Arqueológico Minuto de Dios, en Pasto.
Su legado representa una contribución al conocimiento de las sociedades ancestrales que habitaron el territorio y a la preservación de objetos que permiten comprender sus expresiones artísticas, creencias, relaciones con la naturaleza y formas de organización cultural.
Un joven pupialeño interesado en la historia
El interés de Camilo Orbes Moreno por la arqueología comenzó a desarrollarse en un ambiente de inquietudes intelectuales y conversaciones sobre la historia regional.
Durante la presentación del nuevo museo, Ramiro Montenegro recordó su cercanía con el poeta pupialeño José Vallejo, un estudioso de las tradiciones y los orígenes de los pueblos del sur de Nariño.
Vallejo, quien habría mantenido vínculos intelectuales con el poeta Guillermo Valencia, compartía con el joven Orbes Moreno relatos sobre antiguos asentamientos y lugares de importancia histórica en Pupiales.
Entre ellos mencionaba las veredas de Inchuchala y Yapueta, donde, según las tradiciones recogidas en el testimonio, existían vestigios arqueológicos y estructuras asociadas con la presencia de los pueblos pastos.
Estas conversaciones despertaron la curiosidad de Camilo, quien comenzó a recorrer diferentes sectores rurales y a interesarse por los objetos antiguos que aparecían en la región.
Una pequeña pieza que despertó una gran pasión
Uno de los episodios más significativos de esta historia ocurrió cuando Camilo Orbes Moreno recibió como obsequio una diminuta pieza, posiblemente elaborada en hueso, con la representación de una mujer cargando a un niño.
Aquel objeto despertó su interés por conocer el origen y el significado de los vestigios que se encontraban en Pupiales.
Con el tiempo comenzaron a conocerse hallazgos arqueológicos en sectores como Miraflores e Inchuchala, donde aparecieron objetos de cerámica, piezas ornamentales y elementos de orfebrería.
Estos descubrimientos llamaron la atención de autoridades e instituciones que empezaron a interesarse por su importancia histórica.
Según uno de los testimonios compartidos durante la presentación del museo, en la década de 1970 se adelantaron gestiones ante autoridades departamentales y nacionales para conocer y estudiar los hallazgos.
En ese contexto, Camilo Orbes Moreno comenzó a reunir piezas arqueológicas con el propósito de conservarlas y evitar su dispersión.
El valor de una colección excepcional
La colección reunida por Camilo Orbes Moreno se distingue por la diversidad de sus piezas y por su capacidad para mostrar diferentes expresiones culturales de las sociedades antiguas.
Durante la presentación del museo se destacó su sensibilidad para identificar objetos de gran calidad estética y valor patrimonial.
Las piezas permiten acercarse a diferentes momentos históricos y comprender cómo las sociedades ancestrales desarrollaron formas particulares de interpretar el mundo, relacionarse con la naturaleza y expresar sus creencias.
Su importancia trasciende la belleza de los objetos. La colección constituye una oportunidad para estudiar las trayectorias culturales que contribuyeron a configurar algunas de las manifestaciones que todavía permanecen en los pueblos andinos.
Pupiales y las huellas de las culturas ancestrales
El municipio de Pupiales ocupa un lugar importante en esta historia. Su territorio conserva referencias arqueológicas asociadas con las antiguas poblaciones de la región andina del sur de Colombia.
Los hallazgos mencionados en sectores como Miraflores e Inchuchala contribuyeron a despertar el interés por las culturas prehispánicas y sus vínculos con otros territorios.
Entre los objetos recordados durante la ceremonia de apertura del museo se encuentra un ornamento elaborado con una concha marina que, según el testimonio, fue entregado por Camilo Orbes Moreno hace aproximadamente cuatro décadas.
La pieza, que habría sido encontrada en Pupiales, fue presentada como evidencia de las relaciones culturales y comerciales que existieron entre las comunidades andinas y las poblaciones de la costa del Pacífico.
Durante la ceremonia, su antiguo custodio la entregó al sacerdote eudista Diego Jaramillo Cuartas, como un gesto simbólico de reconocimiento al proyecto museal.
De la colección personal al patrimonio compartido
Uno de los aspectos más importantes del legado de Camilo Orbes Moreno es que su colección encuentra hoy una nueva dimensión social.
La donación de las piezas al proyecto del Centro Cultural y Museo Arqueológico Minuto de Dios permite que estos objetos puedan ser conocidos y valorados por nuevas generaciones.
La iniciativa está vinculada con el sueño del sacerdote Diego Jaramillo Cuartas, presidente de la Corporación Organización El Minuto de Dios desde 1992, de devolver este patrimonio al territorio y ponerlo al servicio de la educación y la cultura.
Gracias al trabajo de la Obra Minuto de Dios y UNIMINUTO, la colección se integra a una propuesta museal orientada a la conservación, investigación y apropiación social del patrimonio.
El nuevo espacio busca que estudiantes, investigadores, docentes, artistas y visitantes puedan acercarse a las culturas ancestrales y comprender mejor la historia del departamento.
Un legado que trasciende generaciones
La historia de Camilo Orbes Moreno demuestra cómo la curiosidad por el pasado puede convertirse en un aporte duradero a la memoria colectiva.
Lo que comenzó con conversaciones sobre la historia de Pupiales, recorridos por sus veredas y el interés por pequeñas piezas arqueológicas terminó convirtiéndose en una colección que hoy puede contribuir a la investigación y la formación cultural de nuevas generaciones.
Su legado también permite reconocer el papel de personas que, desde los municipios de Nariño, han contribuido a conservar testimonios de la historia regional.
Camilo Orbes Moreno deja una huella que trasciende a Pupiales. Su colección arqueológica representa una oportunidad para que Nariño se encuentre con su pasado, reconozca la riqueza de las culturas ancestrales y fortalezca su identidad.
El Centro Cultural y Museo Arqueológico Minuto de Dios abre una nueva etapa para ese legado, con el desafío de transformar las piezas conservadas durante décadas en conocimiento, educación y memoria compartida.




