Nombro esta columna parafraseando el titulo del libro de Hernando Valencia Villa Cartas de batalla. Una crítica al constitucionalismo colombiano, donde él en una reconstrucción histórica concluye que las constituciones en Colombia han tenido un factor común: la dependencia y la manipulación a las que son sometidas según los vientos políticos de la época. Lo hago, porque a treinta años de la promulgación de la Constitución Política de 1991, creo que sigue habiendo lugar a interrogarnos si aquella fue un tratado de paz o una carta de batalla más.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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