Dejen trabajar a Petro

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El supuesto fantasma que pintaba la derecha recalcitrante colombiana no ha aparecido por ningún lado. Aún no nos hemos convertido en Venezuela, como pregonaba el señor Uribe. De igual manera anunciaban que habría inflación en unos niveles elevados, que el dólar subiría por los cielos, que la reforma tributaria afectaría a los más pobres, que se iban a quedar sin su chocoramo y su Pony Malta los obreros. Nada de eso ha ocurrido.

Antes, por el contrario, el dólar ha bajado a niveles históricos y el desempleo bajó a un solo dígito. Los alimentos en las plazas de mercado han disminuido de precio. La inversión extranjera ha crecido ostensiblemente. La confianza del gobierno en los mercados internacionales ha crecido. Los empleados oficiales y los profesores han manifestado su satisfacción con el incremento salarial para el presente año.

La política que impulsa Gustavo Petro desde la Presidencia goza de buen recibo en los escenarios internacionales; quienes han opinado allende de las fronteras, es decir expertos en la economía, políticos o intelectuales, no dejan de emitir su concepto favorable en torno a la gestión que viene adelantando el Presidente de todos los colombianos.

Pero en Colombia, se viene imponiendo una forma rastrera de concebir la nación, reavivando la ‘Patria Boba’, impidiendo el trabajo metódico del presidente Petro: el impulso de proyectos y reformas que nos benefician a la gran mayoría del pueblo colombiano, pero también tratando con guantes de seda al sector empresarial para que no se vayan a resentir.

Esta ‘Patria Boba’ en la que nos han metido le han hecho creer a algún sector poblacional que se debe rechazar los que nos beneficia, que hay que protestar por unos beneficios pensionales que les beneficia a unos viejitos y viejitas que nunca cotizaron pensión. Solo a una derecha descerebrada se le ocurre desconocer la posición visionaria de Gustavo Petro en materia ambiental. El Presidente viene advirtiendo de la necesidad de salvar a la humanidad de su extinción por problemas derivados del cambio climático.

En las diferentes cumbres mundiales ha expuesto con conocimiento de causa, la necesidad de transitar de los combustibles fósiles a las energías limpias para conservar nuestros ecosistemas para producir comida, antes que devastar la selva en la ganadería intensiva. La conservación del medio ambiente viene figurando en la agenda política internacional de los organismos multilaterales, teniendo en cuenta que el extractivismo es una práctica nociva que pone en peligro los ecosistemas y las fuentes de agua.

Petro erradicó generosos subsidios a la gasolina y a las pensiones altas en busca de reducir el déficit fiscal, que efectivamente viene bajando. Se crearon créditos y apoyos financieros para campesinos para frenar el aumento de precios de los alimentos. La economía está mucho mejor de lo que se esperaba. La afirmación que la economía se iba al abismo es una idea traída de los cabellos.

En materia de reforma agraria, la compra de tierras a propietarios agremiados en Fedegan avanza a buen ritmo, ya que se han entregado 1.6 millones de hectáreas, que están quedando en manos de campesinos productores de alimentos. Hay que tener en cuenta que gran parte de estas eran tierras improductivas.

La inflación lleva tres meses bajando, aunque el actual 12 por ciento sigue siendo alto. También se contuvo la devaluación del peso colombiano, ahora nuestra moneda es una de las más revaluadas en la región. El desempleo bajó a un dígito. La economía está creciendo más de lo que se esperaba y la inversión extranjera ha sido la mejor en los últimos nueve años.

Capítulo aparte merece el tema de las negociaciones con la insurgencia armada. El ELN ha manifestado su voluntad de Paz y su compromiso de sacar adelante el cese a las hostilidades bilaterales en un lapso de los primeros seis meses, mientras se avanza en los diálogos.

Pero también, Petro nos tiene que escuchar: hay que mejorar las comunicaciones de las ejecuciones gubernamentales, porque estamos afrontando una guerra mediática en la cual todos los días atacan al Presidente con novelas que se hacen público a través de desprestigiados medios de comunicación, como el portal Semana, que pretende llevar a la ruina al presidente Petro.

A nosotros los colombianos de a píe nos corresponde defender la gesta de nuestro presidente, y evitar caer en provocaciones o dejarnos enredar por argumentos sin fundamento. Les exigimos a los grandes empresarios, dejen trabajar al Presidente Petro, el beneficio es para todos. Si al presidente le va bien la economía se mejora. ¡Por eso dejen trabajar a Petro!

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