Tuve la fortuna de hacer parte de la transición democrática española viviendo en Madrid entre 1978 e inicios de los 80. La mayor gracia fue haber tenido un alcalde socialista de la talla del entrañable profesor Enrique Tierno Galván. Tal vez de un talante personal y profesional más alto, por ejemplo, que el de Antanas Mockus, fue reelegido y murió siendo alcalde de Madrid. Hizo para la historia una de las mejores alcaldías de Europa.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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