Hay en El último lector, ensayo del escritor argentino Ricardo Piglia, una invocación a la lectura como acontecimiento. En las primeras páginas, Piglia evoca una fotografía (1973) de Jorge Luis Borges, el Everest de la literatura en palabras de su compatriota César Aira, en la que, de rodillas, en una de las galerías altas de la Biblioteca Nacional de la calle México, hurga desde su ceguera, la página abierta de un libro que puede ser todos los libros a la vez. En esa imagen, según Piglia, se condensa una de las muestras del último lector, el biblionauta, «un lector de páginas que los ojos ya no ven», pero que se adentra, entre el descifrar y el no ver, hasta «quemar sus ojos en la luz de la lámpara», para ser testimonio, en tanto secreto, de lo que se lee.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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