Equidad de género rompería brechas educativas en el Pacífico

La Universidad Nacional de Colombia (UNAL), junto con las comunidades, busca romper las brechas de género que impiden el acceso a la educación de niñas, jóvenes y mujeres en esta región del país, donde “en carreras como las ingenierías, el 90 % de los estudiantes son hombres”.

Así lo afirmó la profesora Verónica Botero, decana de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín, en la primera Mesa de Diálogo: Saberes, Mujeres y Ciencias, en la que identificaron elementos principales para construir políticas públicas en educación para niños y adolescentes del Pacífico colombiano.

Durante el conversatorio, dirigido por el Centro de Pensamiento para el Fortalecimiento del Liderazgo y el Empoderamiento de la Mujer Colombiana, la UNAL Sede Tumaco, la Facultad de Ingeniería de la Sede Bogotá y la Facultad de Minas de la Sede Medellín, la docente expuso las dificultades que sufren las mujeres para acceder al mercado laboral, en jerarquías profesionales, formación académica y crecimiento profesional.

Por otro lado, lideresas de Tumaco y el Pacífico colombiano mostraron la labor que están realizando en el territorio para fortalecer los derechos y la defensa de las mujeres, como la construcción de una mesa distrital con diversas asociaciones de parteras, concheras y comunidades, y la creación de una política pública local basada en equidad de género.

“Somos mujeres productivas que hemos venido formando a otras, para que vivan en su territorio todos sus derechos legales”, afirmó María Emérita Ibarbo, lideresa y representante de la Asociación de Mujeres Liderazgo del Pacífico Colombiano (Asmul).

La profesora Botero lamentó que los espacios destinados a la mayoría de las mujeres colombianas todavía sigan siendo el ámbito doméstico (tareas del hogar) sin tener acceso a uno profesional ni al mercado laboral.

Miradas femeninas

“Algunas mujeres ocupan empleos con malas condiciones laborales y salarios más bajos, hay profesiones a las que no acceden todas… nos estamos perdiendo la oportunidad de ver la perspectiva del mundo con miradas femeninas en áreas de conocimiento como las ingenierías”, expresó.

Las barreras invisibles para que la mujer ocupe altos cargos o que sean admitidas en la educación superior no solo obedecen a su género sino también al contexto social y a la realidad de sus territorios. “Menos del 30 % de los miembros de juntas directivas son mujeres, no logramos verlas en posiciones de decisión, donde se definen políticas que afectan a muchas personas. Al hacer el examen de admisión a una universidad, puede que lo haga en condiciones desiguales, porque tuvo pocas facilidades para estudiar ya que muchas son de zonas rurales”, explicó la decana.

De ahí que resalte, como parte elemental de una política pública educativa, “romper la barrera que pone a personas en situación de desventaja, tras exigir de manera distinta a mujeres que a hombres y haber una desigualdad en sus formaciones educativas”.

Señaló además que se debe evitar la pérdida de los recorridos educativos que viven las niñas, jóvenes y mujeres por razones personales, barreras institucionales, estereotipos o por discriminación en espacios de desempeño profesional.

La profesora Amanda Lucía Mora, directora de la UNAL Sede Tumaco, mencionó durante el evento que “en algunos casos les hemos regalado la inscripción a la Universidad a jóvenes, pero luego se retiran porque sus familias deciden pagarles los estudios a sus hermanos y no a ellas”.

Por ello, desde la academia proponen erradicar estos prejuicios de género, no solo desde la educación superior, sino también desde la escolar. “Tenemos que transformar nuestros currículos con perspectiva de género, definir protocolos que erradiquen la discriminación y la violencia de género y generar investigación científica con este enfoque con redes interuniversitarias”, agregó la decana Botero.

Sembrar identidad

En la Mesa de Diálogo también estuvieron presentes por parte de la UNAL las profesoras María Alejandra Guzmán Pardo, decana de la Facultad de Ingeniería de la Sede Bogotá y directora del Centro de Pensamiento, y Eucaris Olaya, directora de Bienestar de la Facultad de Ciencias Humanas de la Sede Bogotá. Por Tumaco también asistió la cantaora Nury Ángulo.

Desde las comunidades y sus asociaciones como la Asmul, la lideresa Ibarbo resaltó que para construir políticas públicas educativas han capacitado a las mujeres en participación política, derecho laboral, productivo e identidad como mujer afro; también han trabajado desde el campo al incluir la identidad en el tema de siembras, cosecha y transformación de cultivos y frutas.

“Lo que queremos es poder reconstruir lo que ha destruido la violencia, visibilizar la educación, construir desde la memoria, porque se ha debilitado ya que las prácticas educativas y de producción ya no son iguales”, concluyó la representante.

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