LA BATALLA DE AMYLKAR

El exdirigente de la Jupa en el 71, Amylkar Acosta, cuando era el líder estudiantil de la U. de Antioquia, y que según su propio recuerdo, lo enfrentaba con los liberales, y en particular con el pichón de abogado, el liberal de entonces, Álvaro Uribe Vélez, ya hace unos meses está al frente del Ministerio de Minas.

Hace menos de 15 días, Amylkar, que recuerda en su nombre al padre de Aníbal, el guerrero cartaginés que venció a los romanos en Cannas, patinaba frente al asunto de la consulta previa, donde las comunidades indígenas y afro, se manifiestan frente a los grandes proyectos energético-mineros que afectan sus territorios y formas de vida ancestral y actuales.

 

Vivía Amylkar una especie de retiro «capriano». Ahora que el gobierno nacional se ha dispuesto, por fin, a sancionar a la Drummond que por años depreda el ambiente y alrededores de Santa Marta, y las bahías y ensenadas más bellas del Caribe colombiano.

 

Acosta pone a prueba su disposición crítica, anterior a la participación este gobierno del liberal J.M. Santos, siendo el mismo un liberal afecto a los planteamientos del ex Ernesto Samper. Es tiempo de elecciones, y la aseveración de Santos, que Drummond «está incumpliendo la ley», compromete a todo el gobierno. Y fija un horizonte de mínima decencia frente a la desvergonzada explotación de los recursos naturales, el carbón en este caso, por años.

 

No es pequeña la batalla del «legendario» Amylkar, a quien también lo entusiasmaba la música del cacique de la Junta. Ahora Colombia quiere escuchar su canto, el de ministro, y que sea claro y sostenido. Los oídos de millones están alertas.

Comentarios

Comentarios