Escuchando nota
Por: José Arteaga
(X-Twitter: @jdjarteaga)
La pregunta que me hacen en Europa es: ¿Porqué en Colombia se jubilan tan pronto? Sin ánimo de hacer ninguna crítica, voy a intentar dar una respuesta.
Primero, lo que sucede en el exterior. En Francia la jubilación es a los 64 años, en Alemania entre los 66 y los 69, en Gran Bretaña a los 67, en España e Italia depende de la cotización, pero oscila entre los 65 y los 67. Esta última variación aplica también para Estados Unidos, aunque entre los 67 y los 69 años, mientras que en América Latina el promedio está en 65 (Argentina, Brasil, Chile, México y Perú).
Bien, esto en cuanto a los hombres, pues la mayoría de países latinoamericanos hace una distinción entre hombres y mujeres. Los países europeos no suelen diferenciar los sexos y la idea que tiene la Comunidad Europea es que la jubilación sea igual para todos. Y es que son pocos los países donde la mujer se jubila antes: Austria, Bulgaria, Croacia, Rumanía y Suiza (este último no pertenece a la Comunidad).
En fin, que la edad de jubilación se considera temprana en Colombia si se compara con la mayoría de países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), y que está en 57 años para las mujeres y 62 para los hombres. La OCDE mide, analiza y emite recomendaciones sobre la edad de jubilación, también monitoriza las tasas de empleo de mayores, la esperanza de vida y la sostenibilidad fiscal para sugerir el retraso de la edad de retiro.
Y según el Índice Global de Jubilación de la empresa de gestión de activos Natixis Investment Managers, Colombia ocupa el puesto 43 entre 44 países evaluados. Es decir, es uno de los peores países para jubilarse, sólo por encima de India. Este índice evalúa salud, finanzas, calidad de vida y bienestar material, y los confronta con el porcentaje de empleo informal, la baja cobertura estatal y la desigualdad social. El resultado es un bienestar material deficiente para las personas que se jubilan y pensionan.
¿Y qué dice la OCDE sobre Colombia? La OCDE dice que una jubilación tan baja amenaza la sostenibilidad del sistema pensional ante el rápido envejecimiento poblacional. Y le aconseja al Gobierno aumentar esa edad para equipararla con el aumento en la esperanza de vida y la tendencia internacional. Para llegar a un punto de equilibrio, “en países como Colombia la edad de jubilación debe subir a 63,9 años para las mujeres y 64,7 para los hombres”.
Dicho esto, hagamos un poco de historia.
Durante el Gobierno de César Gaviria y siendo Ministro de Trabajo Luis Fernando Ramírez, se promulgó la Ley 100 de 1993, donde, entre otras cosas, se creaba el Sistema de Seguridad Social Integral (SSSI) y que instauraba un sistema mixto para las pensiones: el Régimen de Prima Media (RPM), que administra Colpensiones; y el Régimen de Ahorro Individual (RAIS), que administran fondos privados. La Ley ha ido solventando fallos a lo largo de estos años con varias reformas, pero el esquema básico se mantiene, donde la edad es 57 para mujeres y 62 para hombres.
Ramírez, y los otros redactores de la Ley, se había inspirado en un sistema pensional conocido como Modelo Bismarck (por su creador, Otto Von Bismarck), en el cual se basan las legislaciones de muchos países europeos y que en América Latina aplicaba entonces Chile. Se trataba de un modelo contributivo inter-generacional en el que el trabajador cotiza y el jubilado recibe. Pero claro, las épocas cambian y las sociedades también. La Alemania de Bismarck evolucionó a otro modelo y Chile también lo hizo. Colombia, heredera de estas fórmulas, no lo ha hecho.
La reforma pensional vigente, Ley 2381 de 2024, ha profundizado en varios aspectos: cantidad de salarios mínimos, número de semanas cotizadas, nuevo régimen de transición para los beneficiarios de la Ley 100, y traslados entre fondos de pensiones. Pero la edad de jubilación sigue igual, y todas las organizaciones internacionales señalan este factor como un cuello de botella para el crecimiento económico.
¿Porqué? Por la evolución natural del país.
En 1993 Colombia tenía 37,4 millones de habitantes censados. En 2026 Colombia tiene 53,5 millones de habitantes. Natural. Somos más, es indudable. Pero esa cantidad no ha crecido paulatinamente. De hecho, se dio entre el 93 y 2018, pues a partir de entonces la tasa de natalidad ha ido bajando. Hoy está en 30,9 nacimientos por cada mil habitantes, lo que significa un decrecimiento del 4,5% con respecto al año anterior.
Lo decía en una columna anterior: Las cifras han llamado la atención de la Organización de Naciones Unidas (ONU) porque afectan directamente los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para mejorar las vidas y las perspectivas de las personas en el mundo. Diez ciudades colombianas alcanzan la meta establecida en los ODS, pero el global del país no… Si continúa el descenso Colombia entraría en la dinámica europea del retroceso demográfico.
No es un asunto nacional, desde luego, sino mundial. Según la ONU, la población está envejeciendo debido a un aumento de la esperanza de vida y niveles más bajos de natalidad. Se prevé que la tasa global de fecundidad llegue a 2,2 nacimientos por mujer en 2050 (en 1990 era de 3,2).
Y todo esto sumémosle dos factores: uno, la tasa de mortalidad en Colombia, que tras la pandemia se ha situado entre 5,4 y 5,7 muertes por cada mil habitantes. Y dos, el porcentaje cada vez más creciente de gente que se va a vivir al exterior. Desde 2022 más de 1,33 millones de personas han emigrado para no volver.
Y esa es justamente la perspectiva que alerta sobre el futuro pensional. Si hay menos trabajadores, hay menos cotizaciones. Actualmente el capital pensional en Colombia corresponde a un 30% del Producto Interno Bruto (PIB), nada más, ni nada menos. Es una pata importantísima del sistema financiero. Y esa pata tiende a tambalear cada vez más.
La edad de jubilación, pues, es una ventaja sustantiva para los trabajadores actuales, pero el riesgo para los trabajadores futuros es inminente. La Asociación Colombiana de Administradoras de Fondos de Pensiones y de Cesantías, Asofondos, señala que es necesario subir la edad de jubilación para evitar que el sistema público colapse y para garantizar pensiones dignas.
Sin embargo, esto de las pensiones dignas se ha convertido en un caballito de batalla en esta época de campañas presidenciales. Como en Colombia se politiza cualquier circunstancia y factor, casi todos los candidatos tienen algo que decir, pero pocos se atreven a cuestionar las edades de jubilación porque, sin duda, es un tema muy sensible para las expectativas de vida de cada ciudadano.
Lo cierto es que el país necesita mirar en perspectiva y analizar cada factor primero por separado y luego en conjunto. Y claro, responder a muchas preguntas que están en el aire: ¿cuál es la esperanza de vida de las mujeres?, ¿desde cuándo se cotiza?, ¿desde cuándo se debe cotizar?, ¿cómo se cubre el futuro de los trabajadores informales?, ¿la plata de las pensiones la puede tocar el Estado o es intocable?
Así que la respuesta a la pregunta que me hacen en Europa sería: porque Colombia piensa en presente y no mira de cara al futuro.



