Si no creemos en la libertad de expresión de aquellos que despreciamos, no creemos en ella en absoluto
Noam Chomsky
La democracia colombiana es reconocida como una de las más estables del continente, independientemente del gobierno de turno, y La Paz es una responsabilidad de todos y todas y la constitución política la establece en su artículo 22, de manera perentoriamente, cuando dictamina que “La paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento”. Y en el contexto de la defensa de la democracia y La Paz, la libertad de prensa ha sido fundamental y la misma se ha convertido en el bálsamo de quienes principalmente no son escuchadas, o perseguidas y es un dique para controlar y vigilar a cualquier gobierno, independientemente de su ideología y cuando se persigue la libertad de prensa los gobiernos se comportan como dictaduras.
La información pública como derecho fundamental ha sido el interés de los gobiernos para ello dieron vida a la Radio Nacional, señal Colombia, convirtiéndose en una plataforma fundamental para la cultura, la memoria, la información y la diversidad del país, Señal Colombia cumple 56 años consolidándose como uno de los proyectos culturales y audiovisuales más importantes de la historia del país, e igualmente se creó Inravision, este último liquidado por el gobierno del expresidente Álvaro Uribe Vélez y nace RTVC Noticias el 25 de marzo de 2021 entre uno de sus propósitos para cumplir la necesidad de tener un noticiero propio de carácter nacional en la televisión pública (a través de Señal Colombia), con el propósito de dar voz a las regiones, democratizar la información y ofrecer una alternativa informativa equilibrada e independiente.
En cumplimiento de lo prescrito en el acuerdo de paz firmado en la Habana y como parte del mismo, se acuerda la creación de las emisoras de paz que harán parte de la radio nacional de Colombia, desde las cuales se transmiten contenidos culturales, musicales e informativos que destacan las culturas, emprendimientos y proyectos regionales que fomentan la construcción de paz, como parte del cumplimiento del punto 6.5 de Acuerdo de Paz firmado entre el Gobierno Nacional y las Farc.
Voceros del nuevo gobierno del Sr presidente Abelardo de la Espriella, han anunciado el cierre de Inravision y las emisoras de paz, el Ministerio TIC y la gerencia de Inravisión, ordenó detener la producción local y los espacios informativos de las 20 Emisoras de Paz, y 15 Emisoras de radio nacional más, medidas estas que atentan contra los derechos de los trabajadores de estas instituciones y a la vez priman a los territorios de conflictos de mecanismos de comunicación, constituyéndose en la mayor violación a la libertad de prensa en los últimos años en el país.
Este atentado contra la libertad de prensa viola los estándares de la Corte Constitucional y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), los medios públicos deben ser un espacio imparcial, no un instrumento del gobierno de turno. Cancelar espacios de debate y noticieros reduce las herramientas de la ciudadanía para ejercer control social sobre el poder, y el gobierno de los “llamados guardianes de la patria” deja claro que en el mismo no se respetarán los derechos fundamentales, a la información pública y cercenan a la prensa, a los derechos laborales de quienes trabajan en Inravision y las emisoras de paz.
Desde la campaña se sabía de los alcances del presidente Abelardo de la Espriella, su odio a la izquierda cuando afirmó que eran sus enemigos y que los DESTRIPARÍA, el presidente ha presentado decenas denuncias contra periodistas que ha formulado investigaciones periodísticas sobre él, sus empresas y ahora su participación en la contienda presidencial, el presidente manifiesta que su estilo de gobierno será el de no conceder entrevistas, ni menos responder preguntas por los periodistas, y estos terribles hechos son ignorados por el silencio de los medios corporativos y de sus corolarios en la región, que dejan claro que el “milagro” de la defensa de la libertad, no llegará y su persecución exige el pronunciamiento de instancias internacionales de defensa de la libertad de prensa, hoy sacrificada en este gobierno que ya manifiesta su persecución, que demuestra su catadura dictatorial.




