El comportamiento electoral ocurrido en América latina que se ha fortalecido con el segundo mandato del binomio TRUMP-RUBIO, y su estrategia del “Escudo de las Américas”, que agrupa entre otros a países como, la Argentina con Milei, El Salvador de Buquele o Hernández en honduras, Novoa en el Ecuador, Fujimori en Perú, Cast en Chile, Paz en Bolivia, De la Espriella en Colombia, la toma del chavismo en Venezuela y el riesgo que gane Bolsonaro en Brasil, es la consolidación de lo que se llama como la nueva derecha que se identifican con similares características; La nueva derecha en América Latina se define por romper con el conservadurismo tradicional a través de una propuesta populista, antiorganicista y de combate cultural, recurriendo a los siguientes rasgos o comportamientos.
- Antiestablishment y antipolítica porque posiciona en choque frontal contra la «casta» o élite política tradicional, presentándose como outsiders que vienen a desmantelar el sistema.
- Batalla cultural activa: Combate explícito a la agenda progresista, el ambientalismo globalista, la «ideología de género» y la intervención de organismos internacionales.
- Mano dura y punitivismo: Prioridad absoluta al orden y la seguridad pública mediante políticas de tolerancia cero frente al crimen organizado (con el modelo Bukele como principal referente).
- Libertarismo o libre mercado radical con Defensa irrestricta de la propiedad privada, desregulación de la economía, privatización y reducción drástica del aparato estatal.
- Comunicación digital hiperdirecta, acudiendo a Dominio del microtargeting, algoritmos, redes sociales (TikTok, X) y un lenguaje provocador y polarizante que apela a la indignación y al espectáculo sin pasar por los medios tradicionales.
La consolidación de la nueva derecha a la que acude, desarrollando el mismo libreto que identifica en estos dos meses al gobierno del Sr Abelardo de la Espriella, con clara influencia de personajes como sus asesores Carlos Suárez, hoy presidente de Ecopetrol o Omar Bula canciller, quien ya logró restablecer las relaciones con Israel o sacar a Colombia del convenio internacional que protege a la comunidad LGTBIQ+; el anuncio del retiro del estatuto de Roma que dio vida a la CPI, retirar al país de la demanda contra el Genocida de Netanyahu, sumando al rompimiento de relaciones con palestina e Irán.
La persecución al periodismo independiente, la cooptación de los gremios, el desconocimiento de los actores sociales y la persecución implacable a la oposición, son entre otras las acciones del llamado “milagro”, que ya ha producido dolor, por el incremento de la muerte de policías y soldados que por cierto proviene de los sextos más pobres.
Pero la pregunta del millón es cómo responde la izquierda y el progresivo, porque pasamos del activismo a la gestión, y después de ser exitosamente una fuerza de resistencia y oposición a ser opción de poder, sin embargo, el reto principal ha sido la ejecución presupuestal, la coordinación con sectores tradicionales y la efectividad en gobernar, donde el dilema entre caudillismo y proyecto colectivo, se constituyente en la principal apuesta, al comparar liderazgos progresistas, respecto a otros liderazgos de izquierda que buscan acuerdos horizontales, institucionalidad y planificación defensiva.
Frente a la feroz arremetida de la nueva derecha, le corresponde a las fuerzas progresistas y de izquierda, salir del impacto de la pasada derrota electoral, y de manera resiliente apostarle a un proyecto colectivo de nación, que privilegie el fortalecimiento de las organizaciones sociales, la construcción colectiva de candidaturas para las elecciones regionales, fruto de consensos y elección en consultas ciudadanas y de una vez por todas dejar el sectarismo y dogmatismo, y actuar de manera colectiva y organizada donde la bancada progresista debe liderar la oposición en el congreso y acudir a la Calle, escenario por excelencia de la protesta pacífica, que nos permita tener fuerte presencia en las elecciones regionales, que se convierta en la antesala para volver a recuperar el gobierno para los más necesitados, porque solo el pueblo salva el pueblo, manos a la obra.




