Fanny Marcela Alegría, oriunda de Satinga (Nariño) llegó a vivir, de cinco años, a Santiago de Cali con su abuela y su primo. Desde Tumaco, su madre extraña a esta adolescente de tez trigueña y ojos expresivos, y con resignación ora por ella para que en la denominada “Sucursal del Cielo” su hija logre estudiar y construir un camino que le permita crecer, formarse y transformar su futuro.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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