Los “vándalos” del establecimiento.

Con este acto de “vandalismo”, quieren manipular a los colombianos acudiendo al inconsciente colectivo y fomentar el odio contra Petro. Comenzarán a divulgar fotos del palacio de justicia de Bogotá en llamas.

Todo fue planeado y organizado. Tuluá, la tierra del Condor León María Lozano fue escogido como el escenario perfecto para hacer arder el Palacio De Justicia.

Los nuevos Cóndores acuden a esta emblemática población para aterrorizar una vez más a los colombianos. El objetivo, desacreditar a Petro y emberracar a los colombianos para que lo odien y de paso apoyen a candidatos opuestos a su ideología.

Los colombianos no podemos caer en este juego absurdo y perverso.

Nunca antes como en estos momentos de nuestra historia necesitamos rodear a Petro, cuidarlo y protegerlo. El nuevo Roa Sierra alista sus armas fratricidas.

Acudimos a la sensatez y a la inteligencia del pueblo colombiano. Tuluá no fue al azar. Se prepara una nueva barbarie, una Colombia en llamas y en manos de un dictador que convertirá a nuestra patria en un campo de batalla. La guerra en nuestras Ciudades inaugura un nuevo ciclo de violencia.

Nos quieren manipular, tocar nuestro inconsciente y subconsciente colectivo. El Roa Sierra del siglo XXI alista sus armas fratricidas.

La pregunta lógica es ¿quién lo armó y adoctrinó? Perfiles falsos y noticias ídem inundarán las redes sociales. La carátula de Semana no fué fortuita. Todo apunta a un nuevo crimen que entre todos podemos evitar.

La única manera en que Petro no sea presidente de Colombia es que lo maten o que le pongan una bomba en el bolsillo de su chaleco. Así lo expresó Milton Puentes refiriéndose sobre Jorge Eliécer Gaitán. La historia ya conoce sobre un nueve de abril de 1948.

Los nuevos cóndores abren sus alas de maldad y perversidad. Roa Sierra se sacude en su tumba. La conferencia panamericana bien pudo reemplazarse con la copa américa.

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