Mira la imagen ¿Con cuál runa conectaste?

La palabra “Runa” nos lleva al término nórdico rūn, vinculado a los misterios y los secretos, convirtiéndose hoy por hoy en símbolos milenarios que se han usado para resolver el subconsciente, (no para saber el futuro), pero si se toma como una guía que nos permiten interiorizar aquello que se debe sanar para avanzar.

Mediante la presente técnica puedes elegir solo una de las tres imágenes, la que de manera inconsciente más te haya llamado la atención.

Feliz y bendecido miércoles.

Si sintonizaste con la runa número 1, esta es la runa de los nuevos comienzos, en donde se te envía un claro llamado para que te recargues de energía nueva y vitalidad, que sientas la magia de este nuevo comenzar. Es importante que hagas en tu vida algunos cambios, que se materializan en dar un salto de fe, en tener claro hacia dónde vas, en revisar tu perseverancia y que tal enfocada están tus acciones para estos nuevos comienzos.

Coloca tus manos en el corazón y repite “Hoy doy la bienvenida a lo nuevo”.

Si sintonizaste con la runa número 2, el universo te está pidiendo paciencia, calma. Suelta el pasado, reflexiona que es aquello del pasado que no has podido soltar, que es aquello que está quieto en tu vida.

Si hay aspectos de tu vida que quieres que avancen, la única solución es que dejes el pasado, dejar de anhelar que aquellos sucesos del pasado estuviesen en este presente. Te invito a que construyas que construyas nuevos momentos en tu vida, para que llegue la primavera. Te has quedado quieta, revisa el porqué.

Si sientes que tienes mucho enojo, resentimiento o frustración, te paciencia. Todo pasa.

Coloca tus manos en el corazón y repite: “Hoy suelto y libero y agradezco el pasado”.

Si sintonizaste con la runa número 3, esta es la runa del agua (se encuentra al revés), se visualiza como un ganchito anclándote al pasado. Fluye, has una limpieza de tu casa, de tu energía, saca aquellas cosas que ya no te sirven, compártelas y regálalas si te es posible.

Limpia tu cuerpo, con baños de sal marina. Limpia tu vida, tus casa y tus pensamientos. Hazlo de afuera hacia adentro.

Coloca tus manos en el corazón y repite: “Hoy suelto y libero lo que no me pertenece”.

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